IE ha reiterado que no ha obtenido “ninguna rebaja ni trato de favor” en los contratos de arrendamiento de los edificios del complejo María de Molina-Velázquez suscritos con Sepides, sociedad integrada en el grupo SEPI, tras las informaciones difundidas recientemente sobre estas operaciones.
La institución académica detalla que mantiene tres contratos de alquiler, firmados en 2010, 2013 y 2017, cuyas rentas se han satisfecho en su totalidad, en los plazos fijados y con las actualizaciones anuales acordadas, sin que en más de quince años se haya aplicado reducción alguna del precio bajo ningún concepto.
Según un comunicado recogido por Europa Press, en 2019, cuando procedía activar la cláusula de revisión a precios de mercado en uno de los contratos, y a partir del informe elaborado por un tercero independiente contratado por Sepides, se aplicó incluso un incremento adicional al IPC. IE desmiente, “de manera categórica”, cualquier afirmación que apunte a la existencia de un trato ventajoso.
La entidad remarca igualmente que no ha tenido constancia de una eventual venta de los inmuebles ni del complejo en su conjunto, ni ha participado en ningún procedimiento de adquisición.
Subraya que Sepides no estaba obligada a comunicarle una posible decisión de venta, dado que los contratos recogen de forma expresa la renuncia de IE al derecho de tanteo contemplado en la Ley de Arrendamientos Urbanos. Añade que no ha intervenido en conversaciones o negociaciones para adquirir estos edificios ni ha facultado a terceros para hacerlo en su nombre.
IE sitúa además su estrategia inmobiliaria de aquel periodo en el contrato de arrendamiento de 49.500 metros cuadrados suscrito en 2015 para su nuevo campus en el paseo de la Castellana, operación que prácticamente triplicó la superficie de su campus en Madrid y concentró la mayor parte del esfuerzo inversor e inmobiliario de los años posteriores.
Esta elección, sostiene, evidencia que su prioridad fue ampliar su presencia académica mediante un nuevo alquiler y no la compra de los inmuebles que ya ocupaba en María de Molina-Velázquez.
En lo relativo a la pandemia, IE indica que, en un escenario de cierre de centros educativos y elevada incertidumbre sobre los ingresos, decidió reforzar de forma preventiva su liquidez, solicitando apoyo a sus bancos de referencia y proponiendo a sus arrendadores el aplazamiento temporal de rentas durante el estado de alarma.
Con varios propietarios privados alcanzó acuerdos para ajustar temporalmente los contratos o resolverlos, mientras que Sepides no aceptó cambios, rebajas ni aplazamientos de renta y, en su lugar, le planteó la opción de formalizar un préstamo en condiciones de mercado dentro de su actividad ordinaria de financiación empresarial.
En este marco, IE firmó con Sepides un préstamo ordinario de 5 millones de euros, elevado a público el 31 de julio de 2020, a un tipo de interés referenciado al euríbor a 12 meses más un diferencial del 2% anual, con un mínimo del 2%.
El 3 de febrero de 2021, IE solicitó la cancelación anticipada del crédito, que fue aceptada el 16 de febrero; en esa fecha abonó la totalidad del principal pendiente, los intereses generados y la penalización por amortización anticipada, quedando el préstamo completamente extinguido a los pocos meses de su firma.
IE insiste en que las rentas de los inmuebles arrendados a Sepides se han pagado íntegramente y en los plazos pactados durante todo el periodo, incluidos los meses afectados por el estado de alarma, sin que se haya producido modificación, aplazamiento ni reducción alguna.