La tabaquera británica Imperial Brands, dueña de marcas como Nobel y Fortuna, prepara un recorte de miles de empleos en algunos de sus mercados más importantes, entre ellos Estados Unidos y varios países europeos, en el marco de un amplio programa de reducción de costes, según adelantaron a Bloomberg fuentes conocedoras del proceso.
De acuerdo con estas fuentes, el grupo comenzará a comunicar las salidas a los trabajadores afectados de ITG Brands, su filial que agrupa las operaciones de EE.UU., República Dominicana y Puerto Rico, a partir del 19 de agosto.
Las mismas personas señalaron que la compañía, que contaba con alrededor de 25.800 empleados en todo el mundo a finales de 2025, también ha iniciado los trámites con las autoridades competentes de la Unión Europea en relación con los despidos previstos, que deberán pasar por los correspondientes procesos de consulta.
En una primera etapa, el ajuste de plantilla en ITG Brands impactará principalmente en los departamentos de recursos humanos, finanzas, compras y cadena de suministro, apuntaron las fuentes. Posteriormente, en una segunda fase, se reducirá el tamaño de los equipos legales, de marketing y de análisis e inteligencia de mercado en estas mismas áreas geográficas.
Parte de los puestos de ITG Brands se trasladarán a servicios externalizados gestionados por Capgemini SE, socio estratégico del grupo, antes de que concluya el año. Estas decisiones se añaden a las iniciativas de reorganización ya emprendidas por Imperial Brands, que el año pasado hizo público un plan para externalizar una parte de sus funciones de finanzas y compras a Capgemini en Polonia.
“Con el tiempo, los cambios que estamos implementando tendrán un impacto en nuestra presencia global en el mercado. Consultaremos exhaustivamente con las personas afectadas antes de realizar cualquier anuncio de mayor alcance”, declaró un portavoz de Imperial Brands sin proporcionar cifras específicas.
En mayo, la empresa presentó una hoja de ruta con el objetivo de alcanzar ahorros anuales de 320 millones de libras esterlinas (373 millones de dólares) para finales de 2030.
En los últimos años, Imperial Brands ha acometido varias reestructuraciones para contener el aumento de los costes y adaptarse al giro de los consumidores hacia productos alternativos, como las bolsitas de nicotina y los cigarrillos electrónicos.
Junto a Imperial Brands, otras multinacionales del tabaco también han puesto en marcha fuertes planes de recorte de gastos, entre ellas British American Tobacco, que ha reducido su plantilla mundial aproximadamente en una quinta parte.