El director de Investigación Económica y Next Generation de Julius Baer, Norbert Rücker, sostiene en un reciente informe que es “improbable” que Europa termine sin combustible para aviones a raíz de la guerra en Irán y de un eventual cierre prolongado del estrecho de Ormuz.
El experto detalla que las negociaciones bloqueadas y los choques militares en la zona “reavivan cierta inquietud” en los mercados energéticos y empujan al alza las cotizaciones del crudo, aunque insiste en que, en términos generales, el contexto de suministro no ha variado de forma sustancial.
Rücker precisa que, aunque los inventarios de combustible se están reduciendo, continúan en niveles relativamente estables, y que tanto las rutas alternativas de transporte como el ajuste a la baja de la demanda contribuyen a contener el desequilibrio entre oferta y consumo.
“Así como Australia no se quedó sin diésel, es improbable que Europa se quede sin combustible para aviones”, remarca el analista, que al mismo tiempo advierte de que el flujo comercial a través del estrecho de Ormuz debe normalizarse para “evitar una crisis mayor”.
En sus proyecciones, Julius Baer plantea para dentro de tres meses un precio del barril de brent en torno a los 75 dólares, muy por debajo de los 111 actuales, lo que, según explica, respalda la idea de que la coyuntura “debería seguir el patrón histórico de una crisis de precios breve pero intensa”.