Las empresas recortan la demanda de crédito por la tensión geopolítica, según el Banco de España

Las empresas y hogares reducen su demanda de crédito en el primer trimestre por la tensión geopolítica y los tipos altos, según el Banco de España.

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Fachada del Banco de España, a 1 de abril de 2025, en Madrid (España).  Eduardo Parra - Europa Press

Fachada del Banco de España, a 1 de abril de 2025, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

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Las compañías han moderado su petición de financiación bancaria durante el primer trimestre del año, en un escenario marcado por la incertidumbre en Oriente Próximo ligada a la guerra de Irán, de acuerdo con la última Encuesta de Préstamos Bancarios que elabora cada trimestre el Banco de España y que se ha difundido este martes.

El supervisor detalla que la demanda de financiación se ha contraído de forma amplia en todos los segmentos, con un retroceso más acusado en los préstamos a sociedades no financieras. El impacto ha sido especialmente intenso entre las pymes y en las operaciones con vencimientos más prolongados.

Según el organismo, la trayectoria de la demanda ha resultado más desfavorable de lo que las entidades anticipaban hace tres meses, en parte por el aumento de la incertidumbre asociada a las crecientes tensiones geopolíticas. Las entidades consultadas apuntan a la reducción de la inversión en capital fijo y al menor número de operaciones de fusión y reestructuración como los principales factores que explican la caída de las solicitudes de crédito por parte de las empresas.

En paralelo, la demanda de financiación de los hogares también se ha debilitado, aunque en este caso el Banco de España lo vincula sobre todo al nivel más elevado de los tipos de interés. En el crédito al consumo, la menor confianza de los consumidores habría intensificado este retroceso.

Ante este contexto, la encuesta ha incorporado una cuestión específica sobre el efecto de la situación geopolítica. La mayoría de las entidades indica que, por ahora, no ha alterado sus criterios de concesión en el primer trimestre. Sin embargo, de cara al segundo trimestre, casi todos los bancos prevén un impacto más intenso y extendido, que podría traducirse en un endurecimiento de los criterios de aprobación y de las condiciones de los préstamos, así como en una nueva caída de la demanda, condicionada en todo caso por la duración y la gravedad del conflicto.

El informe señala igualmente que los criterios de concesión han evolucionado en línea con lo previsto en el segmento de crédito a hogares para la compra de vivienda, mientras que en el resto de categorías el comportamiento ha sido más adverso de lo estimado.

En cuanto a las condiciones generales aplicadas a las nuevas operaciones, estas se han mantenido sin cambios relevantes en los préstamos a familias para consumo y otros fines y en la financiación a empresas. En cambio, se habrían endurecido ligeramente en el crédito a hogares destinado a la adquisición de vivienda, mediante incrementos de los tipos de interés y de los márgenes, tanto en los préstamos estándar como en los de mayor riesgo, en respuesta a una percepción más elevada del riesgo por parte de las entidades.

Los bancos señalan que la evolución de los indicadores de calidad del crédito habría llevado, durante el primer trimestre de 2026, a un ligero endurecimiento de los criterios de concesión a empresas, motivado por un aumento de los riesgos percibidos y por una menor tolerancia a estos riesgos.

Mirando al segundo trimestre de 2026, las entidades financieras encuestadas anticipan que continuará e incluso se intensificará tanto el endurecimiento de los criterios de concesión como la caída de la demanda, con efectos en todos los segmentos de actividad.

En el horizonte de los próximos seis meses, las entidades prevén que las decisiones sobre los tipos de interés oficiales tengan un efecto moderadamente positivo en su rentabilidad, gracias a unos márgenes unitarios algo más amplios, pese al impacto desfavorable sobre el volumen total de crédito concedido.

En esta edición correspondiente al primer trimestre, el Banco de España ha incorporado también preguntas sobre las operaciones de titulización realizadas por las entidades, los motivos que las impulsan, el perfil de los inversores y el efecto de esta actividad en su política de concesión de crédito.

Dos tercios de las entidades han declarado que sin “importantes o muy importantes”. Las operaciones más frecuentes serían las que implican una transferencia significativa de riesgo, tanto en su modalidad tradicional como sintética. Según las respuestas, el objetivo principal de titulizar es liberar capital para poder conceder nuevos préstamos y, en menor medida, gestionar el riesgo de crédito, reforzar la posición de liquidez, mejorar el acceso a la financiación, cumplir con los requisitos regulatorios o adaptarse a las tendencias del mercado.

En cuanto a la incidencia sobre la política crediticia, estas titulizaciones habrían permitido una ligera relajación de los criterios de concesión en el crédito a hogares para consumo y otros fines, así como un pequeño aumento de los volúmenes de préstamos aprobados en este mismo segmento.