El sector de los operadores logísticos en España cerró 2025 con una facturación de 7.100 millones de euros, lo que supone un incremento del 4,4% frente a 2024. De acuerdo con el Observatorio Sectorial DBK de Informa, filial de Cesce, el negocio mantuvo una senda de crecimiento, aunque con un ritmo algo más moderado que en ejercicios previos.
Así, el mercado encadenó un nuevo año al alza, en un entorno condicionado por la pérdida de impulso del comercio electrónico y por una evolución más contenida de las tarifas de los servicios logísticos.
Por áreas de actividad, los ingresos procedentes del almacenaje de mercancías y las operaciones en almacén fueron los que mostraron un mejor desempeño. Este segmento aumentó un 5,1%, hasta los 3.575 millones de euros, y ya representa más de la mitad del volumen total del negocio. A su vez, el transporte y la distribución avanzaron un 3,7%, hasta situarse en 3.525 millones.
En cuanto a la demanda, el sector de alimentación y bebidas continuó siendo el principal motor de actividad, al concentrar algo más del 40% del mercado. Otros ámbitos no alimentarios, como componentes electrónicos, perfumería y cosmética o la industria editorial, también registraron un comportamiento favorable.
El número de compañías operativas en el sector rondó las 235, con una plantilla conjunta de unos 44.000 empleados. Estas cifras suponen un ligero repunte respecto al año anterior, favorecido sobre todo por la aparición de pequeñas empresas centradas en servicios de última milla.
El informe destaca, además, el elevado nivel de concentración del negocio. Las cinco mayores compañías acapararon en 2025 el 40% del mercado, mientras que los diez primeros operadores sumaron cerca del 60%, reforzando la dinámica de progresiva concentración de la oferta.