La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha hecho público que uno de cada dos usuarios del ferrocarril padece “retrasos con frecuencia” y ha avisado de que esta situación “desincentiva” a muchos viajeros a seguir utilizando el tren, según ha comunicado este lunes la organización en una nota.
La OCU subraya que la impuntualidad en el transporte ferroviario, lejos de tratarse de un hecho aislado, se ha convertido en algo “habitual”.
Como consecuencia, numerosos pasajeros están optando por otros medios “menos sostenibles” como el coche particular o el autobús, que provocan “tráfico rodado intenso, contaminación y atascos”.
En este contexto, la organización ha llevado a cabo un estudio del que se desprende que el 62% de los usuarios de AVE y larga distancia en los últimos tres meses ha sufrido “problemas de puntualidad”, y en más de un 35% de los casos los retrasos superaron la media hora.
En cuanto a los trenes regionales y de media distancia, hasta el 55% de los viajeros que los utilizaron en el último trimestre también ha detectado “frecuentes retrasos” y el 21% ha indicado un “retraso superior a media hora”.
Por lo que respecta a cercanías, Rodalies y servicios de corta distancia, el 48% de los usuarios ha experimentado “impuntualidad” y el 6% ha señalado demoras de más de media hora. Además, en este segmento, un 3% de los viajeros ha declarado que la última vez el servicio se “canceló o no llegó a salir”.
Ante este escenario, OCU recuerda a los pasajeros de tren que existe derecho a compensación económica, con una indemnización mínima del 25% del importe del billete para retrasos de entre 60 y 119 minutos, y del 50% para demoras iguales o superiores a 120 minutos, de acuerdo con el Reglamento 2021/782 de la UE.
Sin embargo, algunos operadores cuentan con políticas comerciales más ventajosas para el cliente, sobre todo en los servicios de alta velocidad, donde pueden llegar a ofrecer devoluciones de hasta el 100% del precio pagado.
La organización señala también que los viajeros tienen derecho a recibir refrigerios en función del tiempo de espera, así como a un alojamiento si fuera necesario pernoctar, y a proseguir el trayecto por otro medio de transporte, pudiendo después reclamar a la compañía ferroviaria el coste razonable y necesario.
En conjunto, OCU reclama una revisión profunda de la política ferroviaria para obligar a las empresas a informar al pasajero afectado de cualquier incidencia, unificar un sistema de indemnizaciones a partir de los 15 minutos de retraso, implantar el envío automático de un formulario de conformidad a los usuarios perjudicados, asegurar que las compañías dispongan de planes de contingencia eficaces y sancionar a aquellas que incumplan estos compromisos de puntualidad.