El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha reiterado el compromiso de la petrolera con sus operaciones en Venezuela y ha dejado claro que el debate sobre la deuda histórica con el país no está actualmente “sobre la mesa”. La prioridad de la compañía pasa ahora por incrementar la extracción de hidrocarburos en territorio venezolano.
Durante una conferencia con analistas para explicar los resultados del primer semestre, Imaz subrayó que “no es momento de hablar de la deuda del pasado” y remarcó que Repsol está “totalmente alineado” con el compromiso de los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos de que ahora “es momento de aumentar la producción en Venezuela para mejorar la situación social y económica del país, para obtener nuevos ingresos para el país a través de este aumento de la producción, en un 'win-win'”.
El directivo manifestó su convencimiento de que las conversaciones sobre la deuda “llegarán en el futuro”, aunque insistió en que este asunto “ahora no está sobre la mesa”.
Según los estados financieros del grupo a cierre de junio, la compañía mantiene como deuda pendiente de cobro con la estatal PDVSA un total de 4.080 millones de euros en cuentas comerciales, que incluyen intereses de demora de la deuda comercial totalmente provisionados, con provisiones por 3.295 millones de euros. Además, figura financiación concedida por 1.036 millones de euros, con provisiones asociadas por 622 millones de euros.
La exposición patrimonial total de Repsol en Venezuela a 30 de junio asciende a 361 millones de euros -frente a los 276 millones de euros a 31 de diciembre de 2025-, cifra que recoge principalmente las cuentas a cobrar con PDVSA de Repsol E&P Latam, la financiación otorgada a Petroquiriquire y la participación en Cardón IV y en Petroquiriquire.
Imaz, que expresó su plena solidaridad y apoyo al pueblo venezolano tras los trágicos terremotos registrados en junio, valoró positivamente poder asegurar la financiación de las inversiones en el país mediante el cobro de cargamentos de crudo, que permiten cubrir el 'opex' y el 'capex' necesarios para elevar la producción en Venezuela.
En el marco de la licencia general concedida por la Administración estadounidense, entre enero y junio Repsol suscribió tres acuerdos con el Gobierno venezolano y con Petróleos de Venezuela (PDVSA) orientados a incrementar la producción tanto de gas natural como de petróleo.
Más cargamentos de crudo y producción estable
En mayo, la energética recibió el primer cargamento de petróleo venezolano como contraprestación por el gas extraído en Cardón IV y contempla la llegada de otros cuatro cargamentos adicionales en lo que resta de año: uno de ellos se destinará a financiar el 10% del aumento de la producción de gas y los otros tres servirán para monetizar la producción actual.
El grupo presidido por Antonio Brufau mantuvo en 2026 su producción en el país caribeño en niveles similares a los del ejercicio previo, con 71.000 barriles equivalentes de petróleo al día.