El grupo tecnológico y aeroespacial SpaceX, creado y liderado por Elon Musk, ha obtenido una línea de financiación mediante deuda por un total de 40.000 millones de dólares (35.698 millones de euros), destinada a la compra de unidades de procesamiento gráfico (GPU), clave para el desarrollo de aplicaciones de inteligencia artificial.
En una publicación en su propia red social, el empresario de origen sudafricano, considerado actualmente la mayor fortuna del planeta, ha señalado que en las últimas semanas los mercados de deuda han limitado casi por completo el acceso a recursos financieros para cualquier compañía que no disponga de ingresos significativos ajenos a los centros de datos de IA.
“Esto significa que las más de 200 neoclouds experimentarán una desaparición y consolidación drástica. Algunas sobrevivirán, pero no muchas”, ha augurado.
Pese a este escenario, Musk ha remarcado que “SpaceX cerró una deuda de 40.000 millones de dólares para GPU”, poniendo en valor que la compañía cuenta con calificación de grado de inversión, así como con los ingresos procedentes de Starlink y de sus servicios de lanzamiento de cohetes.
En esta línea, el empresario ha precisado en una publicación posterior que se trata, en su mayor parte, de deuda rescatable destinada a financiar la adquisición de GPU que está previsto que se entreguen a lo largo del primer y segundo trimestre.