La Unión General de Trabajadores (UGT) alertó este lunes de que el periodo de prueba en los contratos indefinidos se está empleando “como una vía de precarización del empleo”, por lo que ha reclamado a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social que ponga en marcha campañas específicas para supervisar y corregir el posible uso fraudulento de esta herramienta.
En una rueda de prensa para presentar un informe sobre la situación del mercado laboral, el sindicato expuso que en 2025 (con datos hasta noviembre) se registraron 31.600 extinciones de contratos indefinidos por no superar el periodo de prueba, frente a las 5.900 contabilizadas en 2019, antes de la reforma laboral y de la pandemia, es decir, 5,3 veces menos.
UGT constata también que, desde la aprobación de la reforma laboral, el peso de estas bajas sobre el total ha ido en aumento, alcanzando en los últimos cuatro años los niveles más elevados de toda la serie histórica iniciada en 2009.
Según el sindicato, en 2025 casi siete de cada 100 bajas se debían a este motivo, mientras que en el último ciclo expansivo (2014-2029) el promedio se situaba por debajo de cinco, con un 4,6% del total.
Si se compara el número de bajas por no superar el periodo de prueba con el conjunto de contratos indefinidos firmados, los resultados son aún “más negativos”. “En conclusión, las bajas por no superar el periodo de prueba han aumentado en términos absolutos y relativos, alcanzando niveles superiores a los registrados antes de la reforma laboral”, sostiene UGT.
El sindicato argumenta que determinadas empresas estarían aprovechando que el despido durante el periodo de prueba en un contrato indefinido carece de indemnización para utilizar esta figura como sustituto del contrato temporal.
“El incremento de las bajas durante el periodo de prueba en contratos indefinidos podría indicar un uso inadecuado de esta figura en determinados casos. Si bien parte de este aumento puede explicarse por el propio dinamismo del mercado laboral, su evolución obliga a mantener una vigilancia activa para evitar posibles prácticas fraudulentas que erosionen los avances logrados en la estabilidad laboral”, señalan desde UGT.
Al mismo tiempo, y pese a que la rotación en los contratos temporales ha descendido “muchísimo”, el sindicato advierte de que sigue existiendo una fuerte concentración de contratos de muy corta duración: el 38,4% no llega al mes y el 15,3% tiene una duración de entre uno y seis meses.
Para UGT, este patrón indica que, aunque la temporalidad se ha reducido en términos globales, “sigue existiendo un segmento del mercado laboral caracterizado por una elevada rotación y una notable inestabilidad efectiva”. Por ello, recalca que el objetivo no debe limitarse a rebajar la temporalidad, sino a elevar la calidad real del empleo “en todas sus dimensiones”.
En paralelo a la menor rotación en los contratos temporales, UGT detecta un aumento de la rotación en los indefinidos, pero con “toda la lógica”, ya que el contrato indefinido y el fijo discontinuo han absorbido contratos “hiperprecarios” y temporales que antes se canalizaban mediante el contrato de obra o servicio.
“Estos contratos han pasado a ser, con muchísimas mejores condiciones laborales y con mayor estabilidad en el empleo, fijos, discontinuos, pero, lógicamente, algunos de ellos tendrán una menor estabilidad que un indefinido, a tiempo completo y ordinario. Esto es absolutamente normal”, subrayan desde UGT.
No obstante, el sindicato considera que se trata de un fenómeno que debe estudiarse con más detalle, por lo que ha reclamado al Instituto Nacional de Estadística (INE) y al resto de organismos estadísticos que tengan en cuenta esta realidad para poder medirla correctamente. “Hay que pedir que se pregunte cosas que a lo mejor antes no eran necesarias y ahora sí para poder indagar un poco más. De momento lo que tenemos son indicios, pero nos parece una evolución absolutamente normal”, apuntan desde la organización.
SIGNOS DE DESACELERACIÓN EN EL EMPLEO TECNOLÓGICO
En su informe, UGT identifica además “signos de desaceleración recientes” en el empleo tecnológico, junto a dificultades para retener talento, que “plantean riesgos para la consecución de los objetivos de transformación digital y requieren una estrategia más ambiciosa en materia de formación, innovación y mejora de las condiciones laborales”.
El documento señala que, aunque el empleo tecnológico en España ha crecido con fuerza en los últimos años, superando el millón de personas ocupadas y elevando su peso en el empleo total hasta el 4,7%, en 2024-2025 se produjo por primera vez desde 2017 una caída interanual, especialmente en sectores clave como telecomunicaciones, ingeniería e I+D, “lo que sugiere una fase de desaceleración tras el fuerte impulso posterior a la pandemia”.
UGT añade que los datos disponibles no muestran un problema generalizado de escasez de mano de obra o de vacantes en el mercado de trabajo, dado que su peso relativo en España (0,9%) es muy bajo en comparación con el resto de Europa, el tercero más reducido de toda la UE.
“Las dificultades puntuales para cubrir algún empleo se concentran en determinados sectores y territorios, y en muchos casos están vinculadas a las pobres condiciones laborales ofrecidas o a factores externos, como el acceso a la vivienda”, subraya el informe.
De hecho, el sindicato advierte de que el encarecimiento de la vivienda se ha convertido en un factor determinante que condiciona el funcionamiento del mercado laboral, limita la movilidad geográfica y golpea con especial intensidad a los colectivos más vulnerables.
UN CICLO LABORAL MUY POSITIVO, AUNQUE CON SOMBRAS
Durante la comparecencia, UGT destacó el carácter “extraordinario” del ciclo que ha atravesado el empleo en los últimos años, con la reforma laboral de 2021 como elemento clave.
Desde la entrada en vigor de dicha reforma en diciembre de 2021, el empleo ha aumentado más de un 10% en España, rebasando los 22 millones de ocupados; la tasa de temporalidad se ha reducido en más de 10 puntos, hasta un mínimo histórico del 15%; la tasa de paro ha bajado del 10% por primera vez desde 2008 y el desempleo de larga duración se ha recortado en más de un 40%.
Pese a estos avances “muy importantes”, que apuntan a un cambio estructural positivo en el mercado de trabajo, UGT insiste en que persisten carencias significativas, como el elevado peso del empleo a tiempo parcial involuntario, las dificultades de inserción de buena parte del paro existente o la precariedad que continúa afectando a la juventud.
En este sentido, el sindicato alerta de que el empleo a tiempo parcial, desempeñado mayoritariamente por mujeres y en gran medida de forma no deseada, constituye “uno de los principales focos de precariedad laboral”.
UGT llama también la atención sobre el elevado volumen de horas extraordinarias realizadas, especialmente las no remuneradas, que representan el 39% del total y suponen para los trabajadores pérdidas salariales cercanas a 2.500 millones de euros al año, además de una merma de ingresos para la Seguridad Social de unos 775 millones de euros.
En relación con el desempleo, el sindicato admite que cada vez resulta más complicado seguir reduciendo las cifras de paro, por lo que reclama la puesta en marcha de políticas activas de empleo más eficaces y mejor diseñadas.
En esta línea, denuncia que la atención personalizada a las personas desempleadas continúa siendo “muy desigual” y que la ratio de orientadores en España está muy por debajo de la media europea, por lo que exige más recursos y la creación efectiva de la nueva Agencia Española para el Empleo.