Begoña Gómez ha denunciado al Partido Popular por utilizar su imagen en un vídeo electoral generado con inteligencia artificial. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la decisión este miércoles durante una entrevista en el pódcast Keep It Cutre.
El vídeo recrea tanto la apariencia como la voz de la mujer del presidente y le atribuye unas declaraciones ficticias sobre la cátedra universitaria que codirigía en la Universidad Complutense de Madrid. En el montaje, una representación generada con IA afirma: "Si tener una cátedra gracias a que mi marido es presidente es de zurdos, pues sí, soy zurda".
El anuncio llega en plena precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre, después de que el PP difundiera varios vídeos con imágenes y voces artificiales de personas vinculadas al PSOE. La polémica ha provocado críticas del Gobierno, una defensa pública del recurso por parte de los populares y una iniciativa de Ada Colau para que los principales candidatos acuerden límites al uso de esta tecnología.
La portavoz de campaña del PP, Ester Muñoz, defendió el uso de la inteligencia artificial y sostuvo que el carácter artificial del vídeo era reconocible. También afirmó que el partido empleaba estas herramientas para denunciar lo que considera hipocresía del Gobierno. Alberto Núñez Feijóo respaldó posteriormente la publicación de estos contenidos.
El Gobierno criticó el montaje y el PSOE estudió acciones legales
La difusión del vídeo generó críticas por parte de miembros del Ejecutivo. El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, calificó de "intolerable" que un partido político difundiera un contenido que, a su juicio, presentaba como reales declaraciones que nunca se habían producido. Otros miembros del Gobierno también cuestionaron el uso de la IA en el montaje.
El PSOE anunció inicialmente que estudiaba emprender acciones legales contra el PP, sin concretar entonces la vía que seguiría. Entre las posibilidades que se plantearon estaban acudir a los tribunales o a autoridades administrativas relacionadas con la protección de datos y la supervisión de la inteligencia artificial. La denuncia de Begoña Gómez, anunciada ahora por Sánchez, constituye una iniciativa distinta de aquel estudio inicial de los servicios jurídicos socialistas.
Ada Colau pide un pacto para evitar el uso vejatorio de la IA
La controversia llevó también a Ada Colau, candidata del Frente Amplio, a enviar el 26 de octubre una carta a Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. En ella les propuso alcanzar un compromiso para no utilizar ni promocionar el uso vejatorio de la inteligencia artificial contra los adversarios políticos durante la campaña electoral.
Colau argumentó que los partidos tienen la responsabilidad de dar ejemplo y advirtió de que normalizar la suplantación de identidades en la política puede contribuir a extender prácticas similares en otros ámbitos. En la misiva defendió que la confrontación electoral puede ser dura sin recurrir a contenidos destinados a humillar o atribuir declaraciones falsas a otras personas.
La dirigente del Frente Amplio planteó, además, la necesidad de regular legalmente el uso de la inteligencia artificial durante los periodos electorales. Mientras se desarrolla ese marco normativo, pidió un acuerdo voluntario entre las principales fuerzas políticas para excluir los usos vejatorios y la suplantación de identidades.
El debate sobre la IA en campaña electoral
El caso abre una nueva discusión sobre los límites entre la sátira política, la libertad de expresión y el uso de imágenes o voces artificiales que atribuyen declaraciones inventadas a personas reales. El hecho de que un contenido esté generado con IA no resuelve por sí solo todas las cuestiones jurídicas: la valoración depende de sus características, su contexto y los derechos que puedan verse afectados.
El Gobierno ha defendido la necesidad de adaptar la protección del honor y de la propia imagen al entorno digital. La Moncloa ha explicado en documentos sobre la reforma de esta materia que el marco propuesto contempla tanto la protección frente al uso no autorizado de imagen y voz como salvaguardas para la libertad de expresión, la creación y la sátira, con condiciones específicas para las personas de proyección pública.
La denuncia de Begoña Gómez anunciada por Sánchez añade una nueva actuación al conflicto desencadenado por los vídeos del PP. Su recorrido y las decisiones que puedan adoptar las autoridades competentes deberán determinarse a partir de la denuncia y de las actuaciones posteriores, sin anticipar una conclusión judicial sobre el caso.