El frenazo del empleo tecnológico en España abre dudas sobre el impacto de la IA

Contradicción en el sector: la EPA reporta caídas, pero la afiliación crece. ¿Es la IA un factor clave o solo un ajuste temporal?

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  Hay dudas sobre el futuro del empleo tecnológico en España. Eduardo Parra - Europa Press

Hay dudas sobre el futuro del empleo tecnológico en España. Eduardo Parra - Europa Press

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El empleo tecnológico en España ha abierto un debate inesperado. Mientras algunas estadísticas apuntan a destrucción de puestos de trabajo en ramas clave como programación, consultoría o telecomunicaciones, otros indicadores oficiales siguen reflejando crecimiento de afiliación en el sector.

Ese contraste ha alimentado dudas sobre si el sector afronta un ajuste temporal tras años de expansión o si empieza a vislumbrarse un cambio más profundo, en un contexto en el que la inteligencia artificial aparece cada vez más en la conversación sobre productividad y empleo.

A ello se suman movimientos en grandes empresas tecnológicas y de telecomunicaciones, con despidos y reestructuraciones que han vuelto a poner el foco en el mercado laboral digital.

Datos contradictorios

La principal señal de alerta ha llegado desde la Encuesta de Población Activa. Según los datos conocidos esta semana, programación, consultoría y servicios informáticos habrían perdido 23.400 ocupados en un año, un retroceso del 4,4%. En telecomunicaciones la caída se sitúa en el 9,4%, mientras los servicios de información muestran un descenso aún mayor.

Tomadas en conjunto, varias ramas tecnológicas acumularían además retrocesos superiores al 5% desde los máximos alcanzados en 2024. Esos datos han abierto el debate sobre si el sector ha entrado en una fase de frenazo.

Frente a esa fotografía, otros indicadores ofrecen una imagen distinta. Los datos de afiliación a la Seguridad Social muestran crecimiento en actividades tecnológicas, con un aumento del 3,48% y más de 21.000 afiliados adicionales, mientras barómetros sectoriales siguen situando el empleo digital en expansión.

El TIC Monitor de Fundación VASS-Ceprede apunta incluso a crecimiento del 2,1% en 2025 y a niveles récord de cotizantes en servicios digitales. La paradoja es precisamente esa: mientras una estadística apunta retrocesos, otras siguen mostrando crecimiento.

Grandes empresas

Ese contraste ha llevado a muchos análisis a hablar más de desaceleración que de destrucción generalizada de empleo tecnológico. La idea que aparece repetidamente es la de un ajuste tras años de crecimiento muy intenso, con menor ritmo de contratación y señales de normalización.

Desde la patronal Ametic, de hecho, se ha definido el momento como un “ajuste cíclico”, no como un deterioro estructural del sector.

Aun así, los movimientos empresariales han alimentado las preocupaciones. Telefónica protagonizó uno de los grandes ajustes recientes con un ERE que llegó a plantear inicialmente 6.088 salidas, aunque en la negociación posterior se rebajó y el acuerdo final fijó un mínimo de 4.525 salidas voluntarias, con posibilidad de superar las 5.500 adhesiones.

Capgemini anunció un ERE para hasta 748 personas en España e Inetum comunicó un ajuste que puede afectar hasta al 5% de su plantilla nacional.

En paralelo, también se han conocido recortes en grandes tecnológicas internacionales como Meta o Microsoft, en una oleada que ha coincidido con fuertes inversiones en inteligencia artificial.

La sombra de la IA

La inteligencia artificial aparece de fondo en buena parte del debate, vinculando parte de los ajustes a automatización y a cambios en tareas rutinarias, especialmente en perfiles junior, consultoría o determinados servicios tecnológicos. Otros enfoques ponen más el acento en reestructuraciones empresariales, eficiencia o cambios de ciclo.

Más allá del frenazo coyuntural, hay un problema estructural previo. España sigue lejos de otros países europeos en peso del empleo TIC sobre el conjunto del mercado laboral, y distintos informes vienen señalando desequilibrios entre demanda de talento, formación disponible y estructura empresarial.