Cuando un sueco entra este domingo en un colegio electoral no tiene necesariamente una sola decisión que tomar. Suecia celebra al mismo tiempo las elecciones al Riksdag, su Parlamento nacional, las municipales y las regionales. Son tres votaciones diferentes, con papeletas distintas y competencias que afectan a aspectos muy diferentes de la vida cotidiana.
La elección nacional concentra casi toda la atención internacional porque decidirá si Magdalena Andersson regresa al poder o Ulf Kristersson conserva el Gobierno y abre por primera vez la puerta del Ejecutivo a Demócratas Suecos. Pero, mientras esa batalla se libra por los 349 escaños del Riksdag, en todo el país también se están decidiendo 290 ayuntamientos y los gobiernos regionales.
Tres papeletas para tres gobiernos diferentes
La Autoridad Electoral sueca utiliza incluso colores diferentes para evitar confusiones.
La papeleta amarilla corresponde al Riksdag, el Parlamento que aprueba las leyes nacionales y del que acaba dependiendo la formación del Gobierno.
La azul sirve para elegir los consejos regionales, responsables de áreas tan importantes como la sanidad y buena parte del transporte público.
Y la blanca corresponde a las elecciones municipales, donde se deciden cuestiones como colegios, servicios sociales, urbanismo o atención a las personas mayores.
Un mismo ciudadano puede, por tanto, votar a tres partidos diferentes durante la misma visita al colegio electoral. Apoyar a los socialdemócratas para gobernar Suecia no obliga a elegirlos también para el ayuntamiento o para la región.
Ese detalle permite que el mapa municipal sueco tenga una lógica propia y explica por qué el resultado nacional de esta noche no tiene por qué repetirse en Estocolmo, Gotemburgo, Malmö o el resto de las ciudades.
Ni siquiera vota exactamente la misma gente en las tres elecciones
Aquí aparece otra peculiaridad del sistema.
Para votar al Riksdag es necesario ser ciudadano sueco. La Autoridad Electoral contabilizaba 8.046.725 personas con derecho a participar en las generales.
En las municipales, sin embargo, el censo asciende a 8.401.213 personas y en las regionales a 8.351.744. En total, 8.628.119 ciudadanos tienen derecho a votar en al menos una de las elecciones que se celebran este domingo.
La diferencia se debe a que determinados extranjeros residentes en Suecia también pueden participar en los comicios locales y regionales. Los ciudadanos de la Unión Europea, Islandia y Noruega pueden hacerlo si figuran inscritos como residentes; para ciudadanos de otros países o apátridas se exige haber permanecido registrados durante al menos tres años consecutivos.
En otras palabras: hay personas que hoy pueden decidir quién gobierna su ciudad y su región, pero no quién ocupa los 349 escaños del Parlamento nacional.
Suecia tiene 21 regiones, pero solo hay 20 elecciones regionales
Hay incluso una pequeña excepción que puede despistar al seguir los resultados.
Suecia dispone de 21 regiones, pero este domingo se celebran únicamente 20 elecciones regionales separadas. Gotland no tiene una votación regional independiente y sus funciones regionales recaen en la estructura municipal.
Por eso el censo regional es algo menor que el municipal y la propia Autoridad Electoral genera esta noche resultados para una elección nacional, 20 elecciones regionales y 290 municipales.
¿Cómo van las elecciones a esta hora?
Los colegios electorales permanecen abiertos hasta las 20.00 y Suecia no publica durante el día un avance nacional de participación equivalente al que existe en las elecciones españolas.
Sí hay un dato excepcional antes del cierre: alrededor de 3,6 millones de electores han utilizado el voto anticipado, una cifra récord. Eso supone cerca del 45% del censo nacional, aunque no puede interpretarse como una participación del 45%, porque quedan por incorporar todos los ciudadanos que están votando durante este domingo.
La batalla nacional llega muy apretada. Tres de los últimos sondeos recopilados por Reuters situaban al bloque de centroizquierda entre el 49,3% y el 50,8%, equivalente a entre 175 y 180 escaños, frente al 47,6%-49% del bloque de derechas, que obtendría entre 169 y 174 diputados.
Pero la horquilla esconde lo rápido que se ha estrechado la elección. Una de esas encuestas dejaba apenas un escaño de diferencia entre ambos bloques.
Hace unas semanas la ventaja de la oposición parecía mucho más cómoda. Kristersson ha ido recortando terreno durante la recta final y la votación ha llegado al domingo prácticamente abierta.
El 4% de los liberales puede decidir quién gobierna
Una de las cifras que habrá que mirar esta noche no será únicamente el resultado de socialdemócratas o Demócratas Suecos.
El Partido Liberal necesita superar el 4% nacional para entrar en el Riksdag. Si cae por debajo de ese umbral, el bloque de Kristersson puede perder los escaños necesarios para alcanzar la mayoría aunque el resto de sus partidos obtengan un buen resultado.
Reuters sitúa precisamente el rendimiento de los liberales como una de las variables capaces de decidir el resultado final.
Si la derecha consigue mayoría, Kristersson ya ha anunciado que pretende incorporar formalmente a Demócratas Suecos al Ejecutivo. Sería la primera vez que la formación entra en un Gobierno nacional sueco.
Si vence el centroizquierda, Andersson tendría más opciones de regresar a la jefatura del Gobierno, pero la negociación podría ser mucho más compleja debido a las diferencias entre socialdemócratas, verdes, Partido de Izquierda y Partido del Centro.
A las 20.00 empieza una noche con tres recuentos
Cuando cierren los colegios a las 20.00 comenzará otra peculiaridad de estas elecciones: las tres papeletas no se cuentan simultáneamente.
Primero se cuentan los votos del Riksdag. Después llegan las elecciones municipales y, finalmente, las regionales.
La prioridad explica por qué conoceremos relativamente pronto una imagen de quién puede gobernar Suecia mientras muchos resultados municipales y regionales seguirán llegando durante la madrugada.
La Autoridad Electoral espera publicar los primeros datos preliminares de las generales alrededor de las 21.00. La primera estimación provisional de reparto de escaños suele aparecer hacia las 22.30, cuando ya ha informado un número suficiente de distritos.
A partir de ahí Suecia tendrá, en realidad, tres noches electorales superpuestas: quién controla el Parlamento, quién gobierna las ciudades y qué mayorías dirigirán los servicios regionales.
Los resultados definitivos tampoco llegarán todos a la vez. El Riksdag debería quedar cerrado aproximadamente una semana después de las elecciones, mientras que el escrutinio definitivo de municipios y regiones puede prolongarse alrededor de dos semanas.