La CDU de Friedrich Merz afronta un doble golpe en las elecciones regionales de este domingo en Alemania. Los sondeos al cierre de los colegios dibujan una fuerte caída de los conservadores: perderían la primera posición en Berlín frente a Die Linke y quedarían al borde del umbral electoral en Mecklemburgo-Pomerania Occidental.
La estimación de Forschungsgruppe Wahlen para ZDF, publicada a las 18:00 del 20 de septiembre, sitúa a la CDU en el 20% en la capital y en el 5% en el estado del nordeste. Son sondeos al cierre, no resultados definitivos del escrutinio.
Si el recuento confirma estas cifras, el partido del canciller sufriría dos derrotas de naturaleza diferente: en Berlín dejaría de ser la fuerza más votada; en Mecklemburgo tendría que asegurar incluso su acceso al reparto proporcional de escaños.
Berlín: la CDU perdería la ventaja conquistada en 2023
En la capital, ZDF coloca a Die Linke en el 26%, seis puntos por delante de los conservadores. Los Verdes obtendrían el 15,5%; AfD, el 13,5%; el SPD, el 12%; y BSW, el 5%.
El contraste con la anterior elección es considerable. En febrero de 2023, la CDU ganó con el 28,2%, mientras Die Linke obtuvo el 12,2%. Los conservadores formaron después una coalición con el SPD.
La comparación supondría una pérdida de 8,2 puntos para la CDU. Die Linke, en cambio, más que duplicaría su porcentaje y colocaría a Elif Eralp en una posición destacada para intentar encabezar el próximo Ejecutivo.
La candidatura conservadora corresponde esta vez a Stefan Evers. Kai Wegner renunció a repetir como cabeza de lista después de las críticas por su gestión del apagón que afectó a la ciudad.
Pero el alcance político para el canciller sería evidente: su partido perdería la iniciativa electoral en la capital alemana.
Mecklemburgo: del 13,3% a luchar por superar el umbral
El escenario más severo para los democristianos aparece en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Allí, ZDF atribuye el 38% a AfD y el 36,5% al SPD de Manuela Schwesig. La CDU quedaría muy lejos de ambos.
ARD también advierte de un posible descalabro histórico de los conservadores y recuerda que en las elecciones de 2021 habían obtenido el 13,3%. Su información al cierre sitúa al partido apenas por encima del umbral del 5%.
Tomando la estimación de ZDF, la caída conservadora alcanzaría los 8,3 puntos: habría perdido más de la mitad de su porcentaje de apoyo respecto a la anterior convocatoria.
Dos retrocesos y dos rivales distintos
La lectura conjunta plantea un problema especialmente difícil para la CDU. En Berlín, el avance más destacado corresponde a Die Linke. En Mecklemburgo, la primera posición se disputa entre AfD y el SPD, con los conservadores relegados a un papel mucho menor.
Tampoco sería una noche uniforme para los socialdemócratas: mientras Schwesig mantiene al SPD en la disputa por ganar en el nordeste, la estimación berlinesa lo relega a la quinta posición. Los liderazgos regionales y los problemas de cada territorio siguen pesando.
El golpe a Merz no decide todavía los gobiernos
Para Merz, la combinación aumentaría la presión política sobre su liderazgo. La dimensión del retroceso abriría preguntas sobre la capacidad de la CDU para recuperar apoyos y sobre la eficacia de sus candidaturas y de su mensaje.
Pero perder la primera posición no significa quedar automáticamente fuera del Gobierno. En Berlín, la continuidad conservadora dependería de los escaños y de los acuerdos posibles. En Mecklemburgo, la composición del Parlamento resulta especialmente incierta por la proximidad de varias formaciones al umbral electoral.
El recuento debe resolver esas incógnitas. De momento, los sondeos dibujan una advertencia contundente para la CDU: en una misma noche podría pasar de disputar el liderazgo de dos estados a negociar su influencia en uno y vigilar su supervivencia parlamentaria en el otro.