El Parlament ha acordado respaldar el actual sistema público de pensiones y rechazar las iniciativas de privatización total o parcial que cuestionan su naturaleza pública.
Este pronunciamiento forma parte de una proposición no de ley (PNL) presentada por el PSIB, debatida este martes en el pleno, que ha sido aprobada parcialmente con el apoyo de los grupos de izquierda y las abstenciones o el voto contrario del PP y Vox.
En concreto, la Cámara autonómica ha dado luz verde a la negativa a la iniciativa de Vox de “reconvertir el sistema público de pensiones en un sistema con capitalización individual”.
Asimismo, el Parlament ha reclamado al Gobierno de España que descarte cualquier modificación, total o parcial, del sistema público de pensiones que implique un recorte de las prestaciones futuras de los trabajadores, poniendo el foco en las pensiones más bajas.
El texto aprobado también subraya que una eventual transformación del sistema público de pensiones hacia un modelo de capitalización individual tendría efectos “especialmente perversos” en Baleares, al incidir de manera muy intensa en las pensiones futuras de los más de 194.000 trabajadores fijos discontinuos actuales.
Entre otros aspectos, la Cámara ha instado al Ejecutivo central a preservar la revalorización anual de las pensiones ligada al índice de precios de consumo (IPC), con el objetivo de mantener el poder adquisitivo de los pensionistas.
Por otra parte, los diputados han rechazado dejar constancia de los incrementos de las pensiones impulsados por los gobiernos presididos por el socialista Pedro Sánchez, así como de la recuperación de la revalorización vinculada al IPC para asegurar el poder de compra de los jubilados.
Del mismo modo, tampoco ha prosperado la propuesta de reflejar la actual recuperación del fondo de reserva, que ha pasado de los 8.095 millones de euros a finales de 2017 a superar los 15.200 millones de euros en abril de 2026, “gracias al refuerzo de los ingresos impulsado por el Gobierno socialista de Pedro Sánchez”.