El partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) vuelve a situarse como la fuerza más votada en las elecciones del estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, con un 38,3% de apoyo, mientras que en la ciudad-estado de Berlín el partido de La Izquierda encabeza el recuento con un 25,3% de respaldo, según la proyección elaborada para la televisión pública alemana ARD a partir de voto ya escrutado.
En la capital, La Izquierda prácticamente duplica el resultado obtenido en los comicios de 2023 y adelanta a la Unión Demócrata Cristiana (CDU, 19%), que hasta ahora gobernaba en coalición con el histórico Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), relegado a quinta fuerza con un 12,1%. AfD se situaría en tercer lugar con un 16,3% y Los Verdes quedarían cuartos con un 14,4%.
La CDU cede 9,2 puntos porcentuales respecto a la anterior cita electoral y el SPD pierde 6,3 puntos. Los Verdes retroceden 4 puntos, mientras que AfD avanza 7,2 puntos. Por debajo del umbral del 5% necesario para acceder al Parlamento regional se queda la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW, 4,8%), mientras que el Partido Liberal Demócrata (FPD) se limita al 2,5% de los sufragios.
La candidata de La Izquierda, Elif Eralp, ha reiterado una de las principales promesas de su programa: garantizar una vivienda accesible. “Desde hoy vamos a cambiar Berlín juntos”, ha subrayado.
El resultado de AfD en Berlín, el mejor de su trayectoria en la ciudad, llega acompañado de un repunte de la participación, que a las 16.00 horas se situaba en el 58,5%, muy por encima del 48,8% registrado en 2023.
Mientras, el exalcalde-gobernador de Berlín por el SPD Michael Mueller (2014-2021) ha advertido de que será “muy difícil” formar una coalición “con estos izquierdistas”. “Yo tuve un gobierno rojo-rojo-verde cinco años. Con estos izquierdistas sin experiencia en política, que vienen del activismo, es incluso más difícil”, ha argumentado.
AfD gana en Mecklemburgo-Pomerania Occidental
En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, AfD experimenta una fuerte subida de 21 puntos, hasta el 38,3%, y se coloca ligeramente por delante del SPD de la presidenta regional, Manuela Schwesig, que obtiene un 35,4% de los votos, 4,2 puntos menos que en 2021.
A gran distancia aparece como tercera fuerza La Izquierda, con un 6,5% de apoyo, 3,4 puntos menos, mientras que Los Verdes se quedarían en un 5,5%, 0,8 puntos por debajo. La CDU obtendría un 4,9%, lo que supone una caída de 8,4 puntos, el mismo porcentaje que registra BSW (4,9%), ambas por debajo del umbral del 5%.
AfD ha celebrado el “sensacional resultado” en Mecklemburgo-Pomerania Occidental en palabras de su colíder Tino Chrupalla, quien considera que tienen “claramente mandato para gobernar” y ha mostrado su disposición a “dialogar con todos los partidos”.
Por su parte, la otra colíder de AfD, Alice Weidel, ha subrayado el fracaso de “las políticas de izquierda” de CDU-SPD y se ha mostrado abierta a conversar con formaciones como la Alianza Sahra Wagenknecht. “Si hay puntos en común, podemos hacerlo. Incluso un gobierno en minoría. En lo que a mí respecta está totalmente abierto”, ha afirmado en la cadena ARD.
El candidato regional de AfD, Enrico Schult, ha logrado el escaño por voto directo en su circunscripción, Mecklenburgische Seenplatte I - Vorpommern Greifswald I, con un 54,1% de los sufragios.
En contraste, el SPD aún no ha reaccionado a estos resultados, que implican que los socialdemócratas dejarían de ser la primera fuerza en Mecklemburgo-Pomerania Occidental por primera vez en 28 años. La CDU, por su lado, encara los que podrían convertirse en los peores resultados electorales de su historia en este estado federado.
Los comicios regionales de este domingo han despertado una atención inusualmente elevada tras el terremoto político provocado por la clara victoria de la extrema derecha de Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones de Sajonia-Anhalt.
En Berlín, 2,5 millones de electores censados están llamados a elegir el parlamento de la ciudad-estado, mientras que en Mecklemburgo-Pomerania Occidental son 1,3 millones las personas convocadas a las urnas.
Además, la votación tiene una lectura de alcance nacional, con un canciller de la CDU, Friedrich Merz, cada vez más cuestionado. El último sondeo de Infratest para la cadena pública ARD indica que solo un 10% de la población alemana confía en la situación del país y que el 90% valora de forma negativa la gestión del Gobierno federal.