Al menos siete personas han perdido la vida y alrededor de una veintena han resultado heridas tras un bombardeo llevado a cabo este viernes por el Ejército israelí sobre la ciudad de Gaza, en el norte de la Franja. Según las autoridades de Israel, la operación tenía como objetivo al líder del brazo armado del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
El diario 'Filastin', vinculado al grupo palestino, y la agencia de noticias Sanad han informado de que se trataría de dos ataques aéreos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) contra un vehículo y un edificio de viviendas en el barrio de Al Rimal, lo que habría provocado un incendio en el interior del inmueble.
Por otro lado, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha confirmado una ofensiva en Gaza contra “el cerebro de los asesinatos, Izz al Din Haddad”, al que define como “uno de los artífices” de los ataques del 7 de octubre de 2023 contra territorio israelí.
“Haddad (...) mantuvo a nuestros rehenes cautivos con extrema crueldad, perpetró actos terroristas contra nuestras fuerzas y se negó a implementar el acuerdo liderado por el presidente estadounidense (Donald) Trump para desarmar a Hamás y desmilitarizar la Franja de Gaza”, ha señalado sobre el actual líder de las Brigadas Ezzeldin al Qassam.
El responsable de Defensa ha recalcado que el ataque se ha llevado a cabo por “orden” del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y del propio Katz, antes de subrayar que “Las FDI y el Shin Bet están implementando eficazmente la política del Gobierno de no tolerar amenazas y neutralizar a (sus enemigos antes de que actúen”.
“Continuaremos actuando con firmeza y decisión contra cualquiera que haya participado en la masacre del 7 de octubre. Este es un mensaje claro para todos los asesinos que atentan contra nuestras vidas: tarde o temprano, Israel los alcanzará”, ha añadido el ministro.
Según los datos difundidos por las autoridades de Gaza, el número de palestinos fallecidos por ataques del Ejército israelí contra la Franja, pese al alto el fuego vigente desde octubre de 2025, se sitúa ya en torno a 850. Desde el inicio de la ofensiva lanzada por Israel tras los ataques del 7 de octubre de 2023 —que causaron unos 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados, conforme al balance oficial— el total de víctimas mortales supera las 72.600 y los heridos ascienden a unos 170.000.