Las autoridades de Jordania han comunicado este lunes la captura de los tres “terroristas” presuntamente vinculados con el atentado perpetrado el pasado viernes contra una iglesia en la localidad de Hamud, en la gobernación central de Karak, un ataque que dejó al menos nueve fallecidos.
En un mensaje difundido en redes sociales, la Policía jordana ha señalado que “los tres terroristas responsables del cobarde ataque terrorista” fueron arrestados en el marco de una operación de seguridad, precisando que todos ellos resultaron heridos durante un intercambio de disparos, sin que se produjeran bajas entre las fuerzas de seguridad.
El monarca jordano, Abdalá II, ha celebrado de inmediato el éxito de la operación y ha rememorado que las instituciones del país “prometieron que los terroristas no escaparían al castigo”. Asimismo, ha subrayado que “no se tolerará que nadie que defienda ideologías oscuras que dividan a los jordanos”, al tiempo que ha reiterado su pésame a los allegados de las víctimas mortales.
Según ha confirmado en rueda de prensa el jefe de la Dirección de Seguridad Pública (DSP), el general Obaidalá Maitah, los arrestados pertenecen a una misma familia. Se trata de los hermanos Mishaal y Hazza Zidan Mohamed —este último señalado como el ‘cerebro’ del atentado— y de Ahmed Sami Hussein, emparentado políticamente con ambos.
El ministro del Interior, Mazen al Faraya, ha destacado por su parte que los autores del atentado “han sido detenidos” y ha subrayado que las instituciones “analizan cada factor que lleve a los jóvenes hacia el extremismo”. “Haremos que rindan cuentas aquellos que se demuestre que han estado implicados”, ha manifestado, recalcando que el arresto de los sospechosos no supone el cierre de las pesquisas.
“Canalizaremos esta tragedia para poner en marcha medidas decisivas que salvaguarden las vidas de nuestros ciudadanos”, ha concluido Al Faraya, en referencia al amplio dispositivo de seguridad desplegado en Karak tras el ataque, que dejó además más de 30 heridos.