El balance de víctimas del terremoto de magnitud 7,4 en la escala de Richter que sacudió el lunes el noroeste de Colombia se ha elevado a 239 personas fallecidas y más de 3.700 heridos, de acuerdo con los datos actualizados este miércoles por las autoridades del país.
En su último informe, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) detalla que 239 personas han perdido la vida y 3.755 han resultado heridas, mientras que 287 continúan en paradero desconocido a causa del seísmo.
Por ahora, el departamento más golpeado es Valle del Cauca, donde se contabilizan 125 muertos. A continuación se sitúa Risaralda, con 94 fallecidos, y, a bastante distancia, los departamentos de Chocó —epicentro del terremoto—, con 14 víctimas mortales, y Caldas, con seis.
El director de la UNGRD, David Tamayo, ha explicado en rueda de prensa que el organismo “solo” aceptará ayuda internacional para las tareas de búsqueda y rescate de cuatro países: Israel, Estados Unidos, El Salvador y Ecuador.
Desde el Palacio de San Carlos, Tamayo ha subrayado que estos Estados “cumplen todos los requisitos internacionales” exigidos para participar en este tipo de operaciones de emergencia.
Horas antes, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses había informado de la recepción de 202 cuerpos y de la identificación de 122 de las víctimas, entre ellas cinco menores de edad.
Las autoridades insisten en que se trata de un balance provisional, ya que los equipos de rescate siguen trabajando entre los escombros en las zonas afectadas, especialmente en las ciudades de Cali, Pereira, Quibdó y Manizales.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha declarado este miércoles tres días de duelo nacional en memoria de las víctimas del terremoto.