Ampliación | China celebra que varios países africanos impidieran el vuelo del presidente de Taiwán

China agradece a Mauricio, Seychelles y Madagascar el veto aéreo al presidente taiwanés Lai, que se ve forzado a cancelar su viaje a Esuatini.

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El presidente de Taiwán, Lai Ching Te. Europa Press/Contacto/Cheng-Chia Huang

El presidente de Taiwán, Lai Ching Te. Europa Press/Contacto/Cheng-Chia Huang

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Las autoridades chinas han expresado este miércoles su agradecimiento a Mauricio, Seychelles y Madagascar por haber denegado el acceso a sus espacios aéreos al avión en el que tenía previsto desplazarse el presidente de Taiwán, Lai Ching Te, lo que ha obligado finalmente a cancelar su desplazamiento oficial a Esuatini.

En un comunicado, el Ministerio de Exteriores de China ha aplaudido la decisión, en línea con su postura de que Taiwán constituye una provincia bajo su soberanía, y ha reiterado la importancia de frenar las iniciativas de “fuerzas separatistas” en la isla.

El portavoz del Ministerio, Guo Jiakun, ha subrayado que “todos los países africanos, con la única excepción de Esuatini, han establecido relaciones diplomáticas con China”. “Estos países han reiterado en numerosas ocasiones que apoyan firmemente el principio de una sola China, que solo existe una China en el mundo, que Taiwán es una parte inalienable del territorio de China, que el Gobierno de la República Popular China es el único Gobierno legal que representa a toda China, y que apoyan firmemente todos los esfuerzos del Gobierno chino lograr la reunificación nacional”, ha indicado.

En esta línea, Guo ha recalcado que China “aplaude el compromiso de estos países con el principio de una sola China, que es totalmente consistente con el Derecho Internacional y las normas básicas que rigen las relaciones internacionales”. “Está muy claro que ya no existe un supuesto presidente. Cualquiera que use ese falso título está actuando en contra de la historia y solo atraerá la deshonra sobre sí mismo”, ha aclarado.

Asimismo, ha sostenido que dicho principio refleja hacia dónde “tiende la opinión pública” y ha insistido en que “defenderlo es lo correcto”. “Nadie puede detener jamás la eventual reunificación de China. Los intentos separatistas dirigidos a la independencia de Taiwán son solo fútiles y están condenados al fracaso”, ha zanjado.

Acusaciones de presión sobre los países africanos

Es la primera ocasión en que un presidente taiwanés se ve obligado a anular un viaje al exterior por la negativa de terceros Estados a permitir el sobrevuelo de su aeronave, una decisión que las autoridades de Taiwán han tachado de “acto de servidumbre” hacia Pekín, al que acusan de tratar de frustrar los esfuerzos de Taipéi por consolidar vínculos diplomáticos formales.

En este contexto, el Gobierno taiwanés ha denunciado que China ha recurrido a la “coacción económica” para lograr el veto, mientras que el propio Lai ha acusado a Pekín de estar “presionando a los países africanos” para que revocaran la autorización de tránsito por sus cielos.

En un mensaje difundido en redes sociales, Lai ha señalado que las “acciones represivas” de China ponen de relieve el riesgo que “los Estados autoritarios suponen para el orden internacional, la paz y la estabilidad”. “Ninguna amenaza o represión puede cambiar la determinación de Taiwán de relacionarse con el mundo, ni puede negar la capacidad de Taiwán para contribuir a la comunidad internacional”, ha aseverado.

Las relaciones entre China y Taiwán quedaron interrumpidas en 1949, cuando las fuerzas del partido nacionalista Kuomintang, derrotadas en la guerra civil por el Partido Comunista, se replegaron al archipiélago. Los contactos se retomaron únicamente en el ámbito económico y de manera informal a partir de la década de 1980.

El Kuomintang gobernó Taiwán durante cincuenta años como partido único hasta la llegada de la democracia a la isla y ha mantenido como objetivo central la eventual unificación bajo la bandera china. Cheng ha defendido con firmeza el llamado Consenso de 1992, que marca las bases de la línea política pro-China del Kuomintang.