Al menos dos drones han alcanzado este lunes la oficina del primer ministro de la región autónoma del Kurdistán iraquí, Masrour Barzani, en Erbil, en una acción lanzada desde territorio iraní que, por ahora, no ha causado víctimas ni heridos.
El Gobierno regional ha precisado en un comunicado que las explosiones se han producido en las instalaciones de la oficina del primer ministro y en la sede de la Agencia Regional de Defensa del Kurdistán.
Según las autoridades kurdas, los aparatos eran dos vehículos aéreos no tripulados modelo Hadid-110, dirigidos de forma deliberada contra este complejo. “Condenamos enérgicamente estos ataques y violaciones; son inaceptables y los responsables son plenamente responsables de las consecuencias”, han declarado, de acuerdo con la cadena Rudaw.
Este tipo de drones es capaz de volar a una velocidad de hasta nueve kilómetros por hora y cargar con 300 kilogramos de munición, lo que los convierte en un arma apta para golpear infraestructuras sensibles y objetivos estratégicos.
El propio Barzani ha repudiado el ataque, que ha descrito como “imprudentes”, y ha alertado de que “constituyen una peligrosa escalada y una amenaza directa a la seguridad y la estabilidad de la región”. “No no nos disuadirán de continuar cumpliendo con nuestras funciones y protegiendo a nuestros ciudadanos”, ha subrayado en sus redes sociales.
El presidente del Kurdistán iraquí, Nechirvan Barzani, también ha mostrado su rechazo y ha reclamado al Gobierno central de Bagdad que “cumpla con su responsabilidad constitucional y su compromiso de salvaguardar la seguridad y la estabilidad del país”.
En la misma línea, ha recordado que “La protección de la soberanía, la seguridad y la estabilidad de Irak, incluida la región del Kurdistán, es una responsabilidad compartida, y todos deben trabajar para rebajar y eliminar las tensiones”, según ha publicado en redes sociales.
El primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, ha informado de la puesta en marcha de una “comisión de investigación” para identificar las “fuentes” y los “puntos” de lanzamiento de los drones contra las instalaciones de Barzani.
Ha adelantado en un comunicado que las conclusiones de este equipo se harán públicas “lo antes posible” con el objetivo de aclarar las circunstancias del ataque y determinar quiénes son sus responsables.
Reacciones de Irán, Estados Unidos y la ONU
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, se ha pronunciado también sobre lo sucedido, subrayando que “nada justifica” una operación que ha calificado de “temeraria”.
En el mismo mensaje, ha avisado a los “amigos kurdos” de que permanezcan “alerta ante las maniobras de falsa bandera para sembrar discordia entre vecinos”. Protegimos a nuestros amigos kurdos de Sadam (Husein) y de Estado Islámico, y les agradecemos la seguridad que nos han brindado en nuestra frontera", ha añadido.
Por su parte, el enviado especial de Estados Unidos para Siria e Irak, Tom Barrack, ha definido el ataque como “inaceptable” al dirigirse contra un “amigo y estimado socio kurdo” de Washington. El también embajador estadounidense en Turquía ha considerado el incidente como “una amenaza directa para la estabilidad regional” y ha asegurado que la Administración Trump no va a “condonar ni tolerar estas hostilidades”.
“Apoyamos plenamente el liderazgo del primer ministro Ali al Zaidi para restablecer la plena soberanía de Irak y garantizar que todas las armas y las fuerzas de seguridad permanezcan bajo la autoridad del Estado iraquí”, ha añadido Barrack.
Mientras tanto, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha calificado el uso de estos drones, cuya autoría aún no ha sido asumida, como una “violación” de la soberanía iraquí.
“Es evidente que se trata de una violación de la soberanía de Irak. Condenamos el ataque contra las oficinas del primer ministro del Kurdistán”, ha indicado su portavoz, Stéphane Dujarric, en una rueda de prensa.