Un ciudadano austríaco de 21 años, acusado de preparar en 2024 un atentado "masivo" durante un concierto de la estrella del pop Taylor Swift, se ha declarado culpable este martes al iniciarse en Viena, capital de Austria, el juicio por delitos de terrorismo y pertenencia a una organización criminal.
El principal procesado, identificado como Beran A., reconoció ante el tribunal su responsabilidad en los hechos. De ser hallado culpable, se arriesga a una condena de hasta 20 años de cárcel, de acuerdo con la información publicada por el diario 'Die Presse'.
"Se le acusa, entre otras cuestiones, de obtener instrucciones online para construir una bomba basada en el explosivo triperóxido de triacetona (TATP), un tipo de bomba utilizada específicamente en ataques de Estado Islámico", han señalado los fiscales durante el juicio.
El joven —arrestado apenas dos días antes del concierto de la artista en Viena el 9 de agosto de hace dos años— habría recibido supuestamente indicaciones de otros miembros de Estado Islámico para fabricar estos explosivos. Asimismo, se le imputa haber "intentado comprar armas y una granada de mano a través de comerciantes ilegales".
Los investigadores sostienen además que el acusado habría incitado a cometer atentados a través de redes sociales como Snapchat con "vídeos destinados a matar infieles", al tiempo que difundía "archivos que glorifican a Estado Islámico y otro material de propaganda".
Junto a él se sienta en el banquillo un segundo joven, también de 21 años, procesado por presuntos delitos de terrorismo y que ha admitido solo parte de los cargos. La Fiscalía sostiene que este segundo acusado formaba parte, junto con un tercer sospechoso actualmente detenido en Arabia Saudí, de una célula que "estaba preparada para atacar en cualquier momento".
Sin embargo, según la acusación, este segundo procesado no habría participado de manera directa en los preparativos del ataque previsto contra el concierto de Taylor Swift en Viena.