El aspirante de Juntos por el Perú (izquierda), Roberto Sánchez, se ha colocado por delante en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú al sumar un 50,076% de los sufragios, por delante del 49,924% obtenido por la candidata del ultraderechista Fuerza Popular, Keiko Fujimori, con el 94,67% de las actas contabilizadas.
Según las cifras oficiales difundidas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Sánchez acumula 8.848.799 papeletas, mientras que Fujimori registra 8.821.929 votos.
En los primeros compases del recuento, los datos parciales otorgaban a Fujimori una ligera ventaja sobre Sánchez, aunque la diferencia se fue reduciendo progresivamente hasta que el representante de la izquierda terminó por situarse por encima de la hija del expresidente y dictador Alberto Fujimori.
Ante este escenario, Fujimori ha pedido mantener la calma durante el escrutinio y ha subrayado que ahora la labor recae en sus representantes legales, encargados de “pelear” cada acta. También ha reiterado su llamamiento a acatar los resultados finales, con independencia de quién resulte vencedor.
“Lo que corresponde es paciencia y mucha serenidad. Hago también un llamado a los personeros, ya no los personeros de mesa, sino los personeros legales que tenemos más de 100 de ellos en todo el Perú, pues van a tener que pelear, analizar cada una de estas actas y bueno vamos a tener que esperar y respetar los resultados sea cual sea el ganador”, ha afirmado, según recoge el diario ‘La República’.
Más adelante ha admitido la “división” existente en el país entre las dos alternativas que han pasado al balotaje y, por ello, ha defendido la necesidad de “tender puentes”. En este sentido, ha asegurado que en Fuerza Popular mantienen la disposición a dialogar con otras fuerzas políticas.
Por su parte, Sánchez ha mostrado su reconocimiento al respaldo obtenido. “Agradezco a todos los líderes del movimiento popular, movimiento social, el que nos puso en la primera vuelta, los líderes abiertos y sociales, culturales, académicos y muchos ciudadanos que han dicho voto crítico, voto fiscalizador y que resolvieron, creo con su vocación, de lograr este eventual triunfo en estándares de paz, justicia y reconciliación”, ha afirmado en declaraciones recogidas por la radio Exitosa.
“Agradecemos ese respaldo. Estamos confiados y optimistas, pero como corresponde el conteo al 100% aún está por revelarse. Llamamos a lo personeros a que hagan su chamba, a nuestro equipo técnico, pero lo real y concreto es que hay que esperar la emisión de los resultados al 100%”, ha apuntado.
El candidato ha explicado además que ha visitado al expresidente Pedro Castillo, encarcelado tras ser destituido, y ha reclamado “recuperar estándares de democracia y llamar a la paz social, a la lucha contra el enemigo número uno que tiene el Perú, que es la corrupción, la pobreza”.
Desde el equipo de Sánchez, Gustavo Guerra García, integrante del equipo técnico de campaña de Juntos por el Perú, ha puesto en valor el funcionamiento de la ONPE durante esta segunda vuelta. Ha resaltado que más del 95% de las mesas entregaron actas conformes y que el porcentaje de impugnaciones se situó entre el 1 y el 2%. “Esta vez la ONPE ha estado a la altura. No hemos tenido los problemas de la vez pasada”, ha señalado en alusión a la primera ronda electoral.
Más de 27 millones de ciudadanos peruanos, entre ellos 1,2 millones de residentes en el exterior, estaban llamados a votar este domingo en una de las contiendas presidenciales más ajustadas de los últimos años.
En su cuarto intento por alcanzar la Jefatura del Estado, Fujimori se ha impuesto en los principales centros urbanos, como Lima, la capital, y Cuzco, mientras que Sánchez ha cosechado el apoyo mayoritario en las áreas que históricamente han mostrado su malestar por el fuerte centralismo del país.
Sánchez logra sus mejores resultados en el centro, sur y este del territorio, donde predominan las zonas rurales, de selva y de sierra, mientras que Fujimori obtiene sus porcentajes más altos en la franja costera.