Al menos cinco personas han perdido la vida este lunes en una serie de bombardeos lanzados por la Fuerza Aérea de Jordania sobre el sur de Siria, unas acciones que Ammán ha descrito como ataques realizados “en coordinación” con el Gobierno sirio.
Las autoridades de la provincia de Daraa, en el suroeste del país, han señalado a la agencia oficial SANA que entre las víctimas hay cinco civiles —entre ellos varios menores y un hombre de 65 años que fue trasladado al hospital pero murió posteriormente a causa de las heridas de metralla—, además de al menos dos heridos, tras los ataques aéreos jordanos en distintos puntos de la región. El Ejecutivo de Ahmed al Sharaa aún no ha ofrecido una reacción pública.
El Ejército jordano ha confirmado que ha llevado a cabo bombardeos contra posiciones de grupos “terroristas” en el sur del territorio sirio y ha insistido en que estas operaciones se han realizado “en coordinación” con las autoridades de Damasco.
Los ataques se enmarcan en una ofensiva denominada ‘Disuasión Jordana’ y han tenido como objetivo directo “los escondites de organizaciones terroristas”, sin precisar nombres ni ofrecer más detalles, salvo que se trata de una acción “en represalia” por el atentado perpetrado el pasado viernes contra una iglesia en la localidad de Hamud, que dejó nueve fallecidos y alrededor de una treintena de heridos.
Las Fuerzas Armadas de Jordania han subrayado que los responsables del atentado “están vinculados” con estas organizaciones. En paralelo, este lunes han sido arrestados tres hombres pertenecientes a una misma familia —dos hermanos y un pariente político—, calificados como “terroristas”, por su presunta participación en el ataque contra el templo.
Según el comunicado castrense, como consecuencia de la operación han sido destruidas “varias bases terroristas”, además de su equipamiento, y “varios” combatientes de estos grupos han muerto o han resultado heridos. El Ejército ha recalcado que “se mantendrá firme frente a quienes traten de socavar la seguridad de los jordanos”.