El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha ordenado este martes un nuevo estado de excepción que afectará a diez de las 24 provincias del país y a tres cantones, con una duración inicial de 60 días, ampliable por otros 30 si se mantienen las condiciones de inseguridad que lo justifican, dentro de la ofensiva del Gobierno ecuatoriano contra el crimen organizado.
En detalle, la disposición se aplicará en las provincias de Pichincha --donde se ubica la capital, Quito--, Guayas --que incluye la ciudad de Guayaquil--, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchicas, Sucumbíos y Azuay. También abarcará los cantones La Maná, en Cotopaxi, Las Naves, en Bolívar, y La Troncal, en Cañar.
Durante la vigencia de este estado de excepción quedarán en suspenso los derechos a la inviolabilidad del domicilio y de la correspondencia. De este modo, la Policía y las Fuerzas Armadas estarán facultadas para interceptar comunicaciones y realizar registros sin autorización judicial previa en inmuebles donde existan indicios de presencia de “integrantes de grupos armados organizados”, así como de posibles armas o “sustancias sujetas a fiscalización”.
Aunque el decreto no contempla la imposición de un toque de queda, sí habilita la incautación temporal de bienes de procedencia ilícita que sean “estrictamente necesarios para garantizar la continuidad de las operaciones de las fuerzas de seguridad”, según detalla el diario ‘El Comercio’.
El anterior estado de excepción en Ecuador, que alcanzó a nueve provincias, se inició el 2 de abril y concluyó el 31 de mayo de 2026. Con ello, el país acumula cerca de 900 días bajo este tipo de medidas extraordinarias, de acuerdo con los datos difundidos por ‘Primicias’.