El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha puesto en marcha una nueva causa penal, la tercera ya, contra el exdirector de la Agencia Federal de Investigación (FBI) James Comey, al que se le atribuye la filtración de documentos relacionados con la seguridad nacional en octubre de 2016.
Según la documentación presentada ante los tribunales, los cargos se registraron por primera vez en una corte del Distrito de Columbia el pasado 5 de octubre, una década después de la presunta comisión del delito.
No obstante, el Departamento de Justicia sostiene que pretende llevar el caso ante un gran jurado y argumenta que la presentación de los cargos busca prolongar el procedimiento hasta que expire el estatuto de limitaciones. “El Departamento ha presentado información criminal”, señala el escrito judicial remitido por el propio Departamento de Justicia.
La defensa de Comey ha reaccionado subrayando que una imputación no es lo mismo que una “información”. “Sería gracioso si no hubiera tantos desoladores abusos contra el Deparatamento de Justicia”, ha señalado el gabinete de Comey.
De forma paralela, Comey afronta ya otra causa en la que está acusado de amenazas contra el entonces presidente, Donald Trump, a través de redes sociales, de acuerdo con los documentos del tribunal de Carolina del Norte que instruye ese procedimiento. Un caso previo había sido finalmente desestimado.