El Estado Mayor del Ejército de Malí ha comunicado que está logrando contener la amplia ofensiva lanzada esta madrugada por grupos armados yihadistas y tuaregs contra la capital, Bamako, así como contra otras localidades consideradas clave en el país.
Según el último parte difundido por las autoridades militares, los atacantes han sufrido “importantes reveses de inmediato gracias a la profesionalidad y el compromiso de las Fuerzas Armadas de Malí”, y se habla de “varios terroristas neutralizados” además de la destrucción de “material bélico”.
En su nota, el Estado Mayor ha reclamado a la ciudadanía que “mantenga la calma” mientras prosiguen “las operaciones de rastreo”. “La situación está bajo control”, ha reiterado la institución castrense, que ha vuelto a pedir a la población “a mantener la calma y actuar con prudencia, absteniéndose de compartir vídeos o mensajes propagandísticos que busquen generar ansiedad”.
“En este contexto, es fundamental recurrir exclusivamente a los canales oficiales para obtener información fidedigna”, remacha el comunicado de las Fuerzas Armadas.
La ofensiva está siendo llevada a cabo por una coalición formada por el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), organización yihadista vinculada a Al Qaeda, y el grupo tuareg Frente de Liberación para el Azawad (FLA), que esta misma mañana ha proclamado en sus redes sociales que enclaves estratégicos como Kidal se encuentran bajo su dominio.
Mientras tanto, el paradero del presidente de transición y líder del golpe de Estado, Assimi Goita, sigue siendo desconocido desde el inicio de los ataques, lo que añade aún más incertidumbre a la crisis en el país.