La Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos ha anunciado una recompensa de 200.000 dólares, algo más de 171.000 euros, a cambio de información que permita localizar y detener a una antigua agente de contrainteligencia estadounidense, señalada por haber desertado a Irán y por facilitar datos sensibles sobre programas y operativos del FBI a las autoridades de la República Islámica.
“Monica Witt presuntamente traicionó su juramento a la Constitución hace más de una década al desertar a Irán y proporcionar información de defensa nacional al régimen iraní, y probablemente continúa apoyando sus actividades nefastas”, ha declarado el agente especial a cargo de la División de Contrainteligencia y Ciberseguridad de la Oficina del FBI en Washington, Daniel Wierzbicki, en un comunicado de la oficina.
La exagente fue encausada por un gran jurado federal en el Distrito de Columbia en febrero de 2019 por delitos de espionaje, entre ellos la transmisión de información de defensa nacional al Gobierno iraní, según ha precisado la oficina del FBI en Washington en la misma nota en la que indica que la agencia “ofrece una recompensa de 200.000 dólares por información que conduzca a la detención y el enjuiciamiento” de la acusada.
Antes de su deserción, Witt trabajó como especialista en Inteligencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y como agente especial de la Oficina de Investigaciones Especiales de la Fuerza Aérea. Sirvió en las Fuerzas Armadas entre 1997 y 2008 y, posteriormente, desempeñó funciones como contratista del Gobierno estadounidense hasta 2010.
“Su servicio militar y su empleo como contratista le proporcionaron acceso a información SECRETA y ULTRA SECRETA relacionada con inteligencia y contrainteligencia extranjeras, incluyendo los nombres reales de agentes encubiertos de la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos”, advierte el documento del FBI.
La agencia estadounidense recuerda que la acusada “desertó a Irán en 2013” y que, de acuerdo con la imputación, “proporcionó información al Gobierno iraní, poniendo en riesgo información y programas sensibles y clasificados de defensa nacional de Estados Unidos”, así como a “personal estadounidense y a sus familias destinados en el extranjero”.
“También se le acusa de haber realizado investigaciones en nombre del régimen iraní para permitirles atacar a sus antiguos compañeros del Gobierno estadounidense”, agrega la nota, en la que el FBI sostiene que la deserción de Witt “ha beneficiado al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica”.
Ante esta situación, el agente especial Wierzbicki ha recalcado que “el FBI no lo ha olvidado” y ha indicado que la Oficina “cree que, en este momento crítico de la historia de Irán, hay alguien que sabe algo sobre su paradero”.
“El FBI quiere que se comunique con nosotros para ayudarnos a capturar a Witt y llevarla ante la justicia”, ha afirmado, apelando a la colaboración ciudadana en los esfuerzos de la agencia “para localizarla y llevarla ante la Justicia”, después de que se haya mantenido “prófuga” desde la acusación formal en su contra.