El presidente libanés, Joseph Aoun, ha firmado este lunes la ley que suprime la pena de muerte en el país, dando así efecto al acuerdo cerrado la semana pasada por el Parlamento de Líbano para poner punto final a una práctica que, en la realidad, se encontraba suspendida 'de facto' desde 2004.
La norma aprobada por la Cámara libanesa establece la eliminación de la pena capital para las personas ya condenadas y prevé que sea reemplazada por cadena perpetua con “trabajos forzados agravados”.
Este avance ha sido respaldado por la Unión Europea, que lo ha calificado de “significante avance” en materia de Derechos Humanos y ha subrayado que constituye un “poderoso ejemplo” para el resto de Estados de Oriente Próximo, al ser el primero de la región en suprimir la pena de muerte para todos los delitos.