El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, ha reiterado este miércoles su negativa a que los inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) puedan entrar en instalaciones que hayan sido objeto de bombardeos, en referencia a los complejos nucleares alcanzados por ataques de Estados Unidos e Israel. Ha recalcado que el acceso a estos emplazamientos “está prohibido bajo cualquier circunstancia”, puesto que esa “es la ley”.
“Es falso que los inspectores del OIEA tengan acceso a sitios bombardeados”, ha manifestado Qalibaf en declaraciones recogidas por la radiotelevisión estatal iraní IRIB, aludiendo a las normas ratificadas por el Parlamento y el Consejo Supremo de Seguridad Nacional: “El acceso a sitios bombardeados y dañados está prohibido bajo cualquier circunstancia. Esta es la ley”, ha insistido.
A continuación, ha remarcado que las autoridades de Teherán no conceden “privilegio alguno más allá de los niveles de acceso establecidos por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional”, organismo que, ha recordado, “es responsable de determinar el nivel de acceso y ha especificado su marco”.
En esta línea, el presidente del Parlamento ha precisado que, en la actualidad, los expertos del OIEA “solo tienen derecho de acceso en dos casos: la central nuclear de Bushehr (en la costa del golfo Pérsico) y el reactor de Teherán”. “El acceso se limita a estos límites y nos comprometemos a mantenerlo”, ha añadido.
Estas declaraciones se producen menos de una semana después de que el director general del Organismo, Rafael Grossi, mencionara negociaciones con las autoridades iraníes para establecer un sistema de verificación “muy sólido” de su programa nuclear, en el contexto del acuerdo preliminar alcanzado con Estados Unidos.
Dos días después de las palabras del responsable del OIEA, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baqaei, ya había subrayado que el acceso de la agencia a las instalaciones nucleares iraníes dañadas continuaba “bloqueado”. “Aconsejamos a Grossi que cumpla con sus deberes de manera más responsable en lugar de dedicarse a la propaganda electoral”, criticó.