El Centro de Operaciones Marítimas Comerciales del Reino Unido (UKMTO, por sus siglas en inglés) ha informado de que, entre el viernes y el domingo, el paso de buques por el estrecho de Ormuz se ha mantenido en cifras de un solo dígito, muy por debajo del promedio diario superior a 30 embarcaciones calculado por Estados Unidos para el mismo corredor marítimo.
En su último informe de situación, el organismo dependiente de la Armada británica detalla que “los datos de seguimiento independientes indicaron una actividad limitada, con cifras de un solo dígito en los tránsitos en ambas direcciones, mientras que los datos del sistema de Cooperación y Orientación Naval para el Tráfico Marítimo (NCAGS, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos han señalado flujos de tráfico con un promedio superior a los 30 tránsitos de buques diarios durante las últimas 72 horas”.
En ese intervalo temporal, el UKMTO ha contabilizado tres ataques en la zona y subraya la continuidad de “ataques, intentos de ataque y/o actividades de hostigamiento por parte de las fuerzas de la Guardia Revolucionaria Islámica”, entre las que menciona vuelos de drones sobre buques mercantes, labores de observación específica y contactos esporádicos por radio.
Según el centro, “estas acciones siguen demostrando la intención de Irán de afirmar su presencia a lo largo de rutas de tránsito clave y de mantener la presión sobre los buques que transitan por la zona”, por lo que mantiene en el estrecho de Ormuz un nivel de amenaza catalogado como severo.
El informe amplía su análisis a otros puntos estratégicos, como el estrecho de Bab el Mandeb, frente a la costa de Yemen, donde el UKMTO indica que “las fuerzas hutíes mantienen el control de la costa y las islas de Yemen que dominan los accesos orientales y ambos canales” del paso marítimo “tras las tomas de territorios llevadas a cabo entre el 10 y el 12 de septiembre”, en referencia al avance rebelde hacia el litoral sudoeste yemení.
La nota concluye que “el tráfico comercial continúa en niveles reducidos tras la declaración de embargo del 20 de julio y dichas ganancias territoriales”, describiendo así un escenario de actividad mercante todavía limitada en este enclave clave para el comercio internacional.