Gabón y Guinea Ecuatorial han suscrito un acuerdo que da por cerrada la histórica disputa territorial por las islas de Mbañe, Cocoteros y Conga, tras el fallo emitido en mayo de 2025 por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el principal tribunal de la ONU encargado de resolver litigios entre Estados, que dio la razón a Malabo.
El ministro de Exteriores de Guinea Ecuatorial, Simeon Oyono Esono Angue, y el presidente del Consejo Constitucional de Gabón, Dieudonné Aba'a Owono, rubricaron el documento en un acto celebrado la víspera en la sede de la Unión Africana, en Adís Abeba, mediante el cual ambas partes se obligan a acatar plenamente la resolución de la CIJ.
“El acuerdo refleja un compromiso compartido con el diálogo, la cooperación, la buena vecindad y la resolución pacífica de controversias, en el espíritu de la unidad africana”, ha declarado el presidente de la Unión Africana, Mahmud Ali Yusuf, en un comunicado.
En términos similares se ha manifestado Owono, quien ha defendido que el pacto constituye “un acto de confianza mutua y un firme compromiso político con la preservación de la paz en África central”. “En un contexto continental marcado por múltiples desafíos de seguridad, este enfoque demuestra que el diálogo y la cooperación siguen siendo los instrumentos más eficaces para prevenir tensiones”, ha dicho.
Por su parte, el jefe de la diplomacia ecuatoguineana ha subrayado que el entendimiento permite “demostrar que los Estados vecinos pueden acatar una decisión judicial internacional con serenidad, responsabilidad y buena fe, manteniendo al mismo tiempo un respeto absoluto tanto por las instituciones internacionales como por las africanas”. “África nos observa. El mundo nos observa. Nuestros pueblos nos observan”, ha expresado.
La CIJ fundamentó su sentencia en la Convención Especial para la Delimitación de las Posesiones Francesas y Españolas en África Occidental, las costas del Sáhara y el Golfo de Guinea, firmada en París el 27 de junio de 1900. Este instrumento establece la línea divisoria terrestre entre ambos Estados, que se toma como referencia inicial para trazar la frontera marítima y separar sus aguas territoriales, según precisó el tribunal.
Los dos países habían decidido someter la controversia a la CIJ y registraron el caso en marzo de 2021. Malabo defendió la vigencia del Tratado de París de 1900, mientras que Gabón se apoyó en la Convención de Bata de 1974. Finalmente, la corte determinó que la Convención de Bata “no es un tratado que establezca derecho en las relaciones” bilaterales.
Gabón, no obstante, ha puesto el foco en que, al reconocer la Convención Franco-Española de 1900 como texto definitivo aplicable, la frontera en tierra deja de seguir el curso del río Kyé y pasa a definirse como una línea recta, lo que implica que “varios territorios actualmente ecuatoguineanos en Ebebiyin y Mongomo pasarán a ser gaboneses”.