La alcaldesa de Godelleta (Valencia), Amparo Pardo, declaró ante la jueza que instruye la causa sobre la gestión de la dana del 29 de octubre de 2024 que los colegios se cerraron a las 8.00 horas por indicación de la Policía Local y añadió que, cuando se recibió el mensaje del Es Alert, la situación “ya” era “caótica”.
Según explicó, tras asumir la Alcaldía en mayo de 2023 se dio de baja la cuenta de correo electrónico del Ayuntamiento que figuraba en el Centro de Coordinación de Emergencias (CCE) para el envío de avisos, pero este cambio no se comunicó a la Administración autonómica, de modo que cualquier alerta remitida por esa vía no llegó al consistorio.
Pardo compareció en calidad de testigo en el procedimiento que analiza la respuesta institucional a la dana, en el que figuran como investigados la exconsellera de Justicia e Interior Salomé Pradas y su exsecretario autonómico Emilio Argüeso.
La regidora relató que, en los días previos al 29 de octubre, fueron advertidos de que se esperaban lluvias intensas. Fue el jefe de la Policía Local quien les transmitió que se preveían unos 150 litros en 10 horas, con la posibilidad de que la mayor parte de la precipitación se concentrara en solo cuatro horas.
Finalmente cayeron 800 litros, por lo que, en sus palabras, “las previsiones distaron mucho de la realidad”. Aun así, ese pronóstico inicial les llevó a suspender por la mañana las clases y las actividades infantiles, tras difundir un aviso ante la alerta naranja.
A primera hora, la alcaldesa acudió a una reunión en la Dirección General del Agua junto al presidente de los regantes, abogados y personal técnico, y señaló que “nadie propuso cancelarla” y que “nadie dijo nada de la barbaridad que se esperaba”. Regresó a su domicilio sobre las 14.30 horas.
Por la tarde estaba convocado un pleno extraordinario en el Ayuntamiento. En torno a las 15.30 horas, cuando se disponía a salir de casa para prepararlo, observó que comenzaba a entrar agua por el garaje. Llamó entonces al secretario municipal, residente en Chiva, quien le comentó que estaba lloviendo “muchísimo”, por lo que acordaron suspender la sesión.
A esa hora, indicó, “empezaba a llover con abundancia” y, hacia las 16.30 horas, se quedaron sin cobertura telefónica, situación que se prolongó varios días. La alcaldesa permaneció en su vivienda achicando agua y percibiendo que “lo que caía no era normal”, hasta el punto de que “los desagües no daban de sí para tragar el agua”.
En su declaración explicó que en Godelleta existe un barranco que “siempre va seco” y que aquel día “cayó una barbaridad de agua. No sé cuándo se empezó a desbordar”. Sobre las 20.00 horas, dos agentes de la Policía Local acudieron a su casa y le indicaron que debía acompañarles para colaborar en el desalojo de vecinos.
“Nadie me avisó” y llegada del Es Alert
La alcaldesa subrayó que durante la mañana “nadie” le comunicó incidencia alguna ni recibió llamadas relacionadas con la emergencia. Insistió en que el día 29 no tuvieron “ningún aviso” oficial y que la decisión de cerrar los centros educativos se tomó exclusivamente a partir de la advertencia del jefe de la Policía Local. “Había que ser consecuente”, afirmó.
Detalló que el mensaje del Es Alert le llegó a las 20.11 horas, cuando seguía en su domicilio, y que para entonces la situación “ya” era “caótica” en el municipio. Añadió que esa mañana no pudo estar pendiente del teléfono móvil ni de las notificaciones y que en ningún momento se planteó activar el Cecopal, al considerar que nadie manejaba la previsión de que fueran a registrarse 800 litros.
Nuevas diligencias y citación del jefe de Policía
Tras la declaración de Pardo, la jueza instructora dictó una providencia en la que solicita a la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias (AVSRE) el envío de las grabaciones de las llamadas telefónicas relacionadas con el episodio y acuerda citar como testigo al jefe de la Policía Local de Godelleta, entre otras diligencias de investigación.