La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, ha pedido este sábado a Líbano e Israel que respeten los compromisos alcanzados en Washington y descarten de forma tajante cualquier exigencia planteada por el partido-milicia chií libanés Hezbolá.
“La UE confía en que Israel y Líbano continuarán las negociaciones directas con espíritu constructivo (...) Debe cesar inmediatamente toda acción militar. Hezbolá debe retirarse del sector de Litani Sur. La UE también insta a Israel a retirarse del territorio libanés”, ha expresado la mandataria a través de un comunicado oficial.
La responsable de la diplomacia comunitaria ha reclamado a ambos bandos que pongan fin de manera inmediata a las hostilidades en territorio libanés, que —ha subrayado— “está pagando un alto e inaceptable precio humanitario y socioeconómico por la continua escalada del conflicto y los ataques aéreos”.
En este contexto, la Unión Europea reitera su respaldo al Gobierno de Líbano y a las Fuerzas Armadas del país en su labor de asegurar el control estatal de las armas en todo el territorio, con el fin de impedir que acaben en poder de la milicia proiraní, un instrumento que Kallas ha calificado como “herramienta decisiva”.
“La nueva medida de asistencia del Fondo Europeo para la Paz, dotada con 100 millones de euros para las Fuerzas Armadas libanesas y aprobada el 4 de junio, contribuirá directamente al fortalecimiento de sus capacidades para cumplir con su misión”, ha señalado.
Al mismo tiempo, Kallas ha elevado el tono frente a Israel, al que ha reclamado que “respete la soberanía e integridad territorial del Líbano”, si bien mantiene el respaldo europeo a la decisión del gabinete de Netanyahu de proseguir su ofensiva contra Hezbolá.
Asimismo, la dirigente europea ha censurado los ataques dirigidos contra las Fuerzas Provisionales de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL), aunque sin atribuirlos a ningún actor concreto. “La UE reafirma su pleno apoyo a la UNIFIL y a su mandato, y condena enérgicamente todos los ataques contra su personal, incluido el asesinato de otro soldado de la UNIFIL en los ataques del 4 de junio, el séptimo miembro de las fuerzas de paz que fallece desde marzo”, ha denunciado.