La Guardia Revolucionaria de Irán ha anunciado este martes que ha llevado a cabo un nuevo ataque contra instalaciones castrenses de Estados Unidos situadas en Jordania, en el contexto de su respuesta a los recientes bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní. Las autoridades de Amán, por su parte, se han limitado a comunicar la interceptación de cinco drones iraníes en su espacio aéreo, sin que se hayan registrado víctimas ni daños materiales.
El cuerpo de élite iraní ha explicado que la ofensiva se enmarca en una operación destinada a “completar una noche negra para los radares enemigos para allanar el camino a nuevos ataques con misiles y drones”, y ha precisado que el objetivo ha sido “un sistema de radares defensivos” emplazado en suelo jordano, donde además se habría destruido un caza F-15 estadounidense.
“Esta región no es lugar para los agresores estadounidenses”, ha señalado la Guardia Revolucionaria, de acuerdo con la cadena pública iraní IRIB. “El infanticida Ejército estadounidense debe abandonar nuestra región para evitar más víctimas”, ha añadido el organismo militar iraní.
En paralelo, las Fuerzas Armadas de Jordania han informado de la “neutralización eficiente y precisa” de “cinco drones lanzados desde Irán” y han subrayado que estas acciones “no han provocado víctimas humanas o daños materiales”. En su nota oficial, el Ejército jordano ha remarcado igualmente que continuará vigilando su espacio aéreo para “hacer frente a cualquier objeto aéreo que suponga una amenaza”.
Este ataque atribuido a Irán se produce después de que Washington confirmara durante el fin de semana la muerte de dos militares estadounidenses en una ofensiva contra una base aérea en Jordania, incidente en el que un tercer soldado figura como desaparecido. En la zona se han localizado “restos no identificados” que podrían corresponder a esta persona, aunque por ahora no existe verificación oficial.
En los últimos días, Estados Unidos ha intensificado sus ataques contra objetivos iraníes alegando incumplimientos del memorando de entendimiento, acusaciones rechazadas por Teherán, que denuncia violaciones del alto el fuego y ha replicado con golpes contra intereses estadounidenses en la región. Esta escalada ha reavivado el temor a un colapso de las negociaciones orientadas a un futuro acuerdo de paz.