El coordinador especial adjunto de la ONU para el proceso de paz en Oriente Próximo, Ramiz Alakbarov, ha advertido este martes de que Cisjordania está “al borde del colapso”, tras el fallecimiento de 76 palestinos, entre ellos 18 “niños”, solo en 2026, a manos de fuerzas o colonos israelíes.
Durante una sesión informativa ante el Consejo de Seguridad, ha subrayado que “este deterioro no ha sido repentino”, sino que “es el resultado de décadas de conflicto sin resolver que han profundizado la ilegal ocupación israelí, llevado a la Autoridad Palestina al borde del colapso y socavado las perspectivas de un Estado palestino independiente, viable y soberano”.
Alakbarov, que también ha dado cuenta de la muerte de tres israelíes, incluido un civil, en 2026, ha denunciado que la violencia de los colonos, junto con demoliciones y desalojos, ha provocado en ese mismo periodo el desplazamiento de 3.800 palestinos —casi la mitad menores—, una cifra que llega a 6.390 desde enero de 2023.
“La violencia de los colonos ha alcanzado niveles sin precedentes”, ha alertado, detallando que Naciones Unidas ha registrado en los últimos ocho meses “más de 1.430 incidentes protagonizados por colonos israelíes” en unas 260 comunidades palestinas y “muchos” de ellos “en presencia de las fuerzas israelíes”.
“El patrón es claro. La población palestina está siendo desplazada por la fuerza, cada vez con mayor frecuencia, de las aldeas de toda Cisjordania antes de que los colonos se apoderen de las tierras desocupadas”, ha añadido, describiendo un proceso de desposesión sistemática.
A esta escalada de ataques de colonos se suman las operaciones militares de Israel y las restricciones de movimiento, que “siguen perturbando la vida civil y las operaciones humanitarias”, con un impacto especialmente grave en los campamentos de refugiados.
En este contexto, Alakbarov ha recordado el operativo llevado a cabo la semana pasada por las fuerzas israelíes en el campo de refugiados de Qalandia, que se saldó con decenas de palestinos heridos, más de 60 detenidos y “cuantiosos” daños materiales.
Por todo ello, ha pedido una “actuación urgente” ante una coyuntura en Cisjordania que “debe considerarse una emergencia”. “La preocupación no radica únicamente en la continua expansión de los asentamientos, sino también en la rapidez y el carácter sistemático con que se están creando nuevos hechos sobre el terreno”, ha señalado.
Alakbarov ha instado al grupo de 15 países del Consejo de Seguridad a ser “realistas” respecto a lo que está ocurriendo en Cisjordania, recalcando que no se trata de episodios aislados, sino de “medidas interrelacionadas”. “Están promoviendo una anexión de facto”, afirma.
“Hay mucho en juego. Si Cisjordania sigue desmoronándose, no solo se socavará la aplicación de la resolución 2803 del Consejo de Seguridad -que es el objetivo inmediato de la comunidad internacional-, sino que se erosionarán aún más las perspectivas de poner fin a la ocupación y alcanzar una paz negociada entre israelíes y palestinos basada en la solución de dos Estados”, ha concluido.