Colombia afronta una segunda amenaza natural mientras continúa evaluando las devastadoras consecuencias del terremoto del 10 de agosto. El volcán Puracé, situado en el departamento del Cauca, permanece en alerta naranja tras experimentar cambios importantes en su actividad interna y encadenar nuevas emisiones de ceniza y gases.
La coincidencia temporal de ambos fenómenos ha generado inquietud y numerosas especulaciones. Sin embargo, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) ha aclarado que la actividad del volcán Puracé no fue provocada por el terremoto. Se trata de dos procesos geológicos independientes, con orígenes, profundidades y localizaciones diferentes.
El terremoto tuvo su epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y se originó a decenas de kilómetros de profundidad. La actividad volcánica, en cambio, se concentra bajo el cráter del Puracé y otros centros de la cadena volcánica Los Coconucos, a profundidades generalmente inferiores a tres kilómetros.
El Puracé ya estaba en alerta antes del terremoto
La reactivación del volcán no comenzó después del gran seísmo. El SGC venía observando un aumento de su actividad desde el pasado 20 de julio y decidió elevar el nivel de alerta de amarilla a naranja el 1 de agosto, nueve días antes del terremoto.
La decisión respondió a la evolución conjunta de varios indicadores: el incremento de la energía de los sismos localizados aproximadamente a un kilómetro bajo el cráter, el aumento de la temperatura de las emisiones, la expulsión de dióxido de azufre y la presencia recurrente de columnas de gases y ceniza.
Estas columnas llegaron a alcanzar hasta 3.400 metros sobre la cima del volcán durante los días de mayor actividad, según la información difundida por el organismo científico colombiano.
El nivel naranja significa que el Puracé presenta cambios importantes en los parámetros monitorizados y que la posibilidad de una erupción es significativamente mayor que durante la alerta amarilla. No implica, sin embargo, que una erupción de gran magnitud sea segura o inminente.
Cinco nuevas emisiones de ceniza
El último boletín extraordinario del SGC confirmó que, desde las 14.00 horas del 9 de agosto y hasta la publicación del informe del día siguiente, se habían registrado cinco emisiones de ceniza, con una altura máxima aproximada de 700 metros.
Algunas de ellas pudieron ser observadas desde las veredas de Cristales y Alto Anambío, pertenecientes al municipio de Puracé. Una de las emisiones quedó registrada a las 10.34 horas del 10 de agosto por la cámara Mina, instalada a 2,2 kilómetros al norte del volcán.
La presencia de ceniza afectó también al transporte aéreo. Las autoridades suspendieron temporalmente las operaciones del aeropuerto Guillermo León Valencia de Popayán como medida preventiva ante el riesgo que estas partículas representan para los aviones.
El SGC mantiene la recomendación de no acercarse a los cráteres de Puracé, Piocollo y Curiquinga, donde pueden producirse emisiones repentinas de gases o ceniza peligrosas para la población.
¿Puede entrar en erupción el volcán Puracé?
Sí existe una posibilidad real, pero los científicos no pueden determinar si finalmente se producirá una erupción ni fijar una fecha concreta. Desde 2023, el sistema colombiano de alertas volcánicas ya no vincula el nivel naranja a una erupción probable en un plazo determinado de días o semanas. La nueva clasificación reconoce que la probabilidad existe en todos los volcanes activos, aunque aumenta conforme se pasa de la alerta verde a la amarilla, naranja y roja.
La actividad volcánica puede experimentar oscilaciones. Una reducción temporal de los sismos o de las emisiones no significa necesariamente que el riesgo haya desaparecido. Para rebajar nuevamente el nivel de alerta, el SGC necesitaría observar durante un periodo suficiente una tendencia sostenida hacia la estabilidad.
Uno de los volcanes más activos de Colombia
El Puracé se encuentra aproximadamente a 27 kilómetros al sureste de Popayán y forma parte de Los Coconucos, una cadena integrada por quince centros volcánicos.
Es un estratovolcán caracterizado por una actividad predominantemente explosiva. Cuenta con un cráter exterior de unos 900 metros de diámetro y otro interior de aproximadamente 550 metros.
Su última erupción de magnitud considerable se produjo en marzo de 1977. Desde 1827 se han documentado al menos otras catorce erupciones menores, algunas de las cuales provocaron daños materiales y víctimas, según los antecedentes recopilados por el SGC.
Por este historial y por su proximidad a núcleos habitados, el Puracé está considerado uno de los volcanes activos más relevantes de Colombia y es objeto de vigilancia instrumental permanente.
Colombia permanece así pendiente de dos escenarios diferentes: las consecuencias y réplicas del devastador terremoto y la evolución de un volcán que continúa expulsando ceniza bajo estrecha vigilancia científica.