El dirigente de la Lista Conjunta, Yusef Jabarin, ha indicado este miércoles que su partido está dispuesto a alcanzar acuerdos con formaciones judías con el objetivo de levantar una opción de Gobierno distinta a la de Benjamin Netanyahu. Aunque el Likud se ha impuesto en las elecciones israelíes, el bloque que respalda al actual primer ministro no consigue la mayoría absoluta de 61 escaños en la Knesset.
“Cualquiera que quiera ofrecer una alternativa sustancial y genuina al Gobierno de Netanyahu, marcado por el derramamiento de sangre, tendrá que hablar con nosotros para allanar el camino hacia el cambio que el pueblo israelí anhela”, ha declarado Jabarin en una entrevista concedida al Canal 13 de la televisión israelí.
En esta línea, ha instado a impulsar una cooperación real entre fuerzas judías y árabes, subrayando que estas últimas serán determinantes en la configuración del próximo Ejecutivo al incrementar de forma notable su representación parlamentaria. “O bien se mantiene el racismo, la exclusión y la supremacía, o bien se establece una auténtica colaboración entre judíos y árabes”, ha insistido, recalcando que su formación utilizará su peso en la Cámara para facilitar la salida de Netanyahu.
Los partidos árabes israelíes han celebrado los resultados sin precedentes obtenidos en las urnas y han reiterado su intención de integrarse en una futura coalición de gobierno, conscientes de que su apoyo será decisivo para desplazar del poder al bloque derechista judío que respalda al actual jefe del Ejecutivo.
Con el recuento avanzado, la Lista Conjunta obtiene 13 escaños y la Lista Árabe Unida (Raam) suma otros seis, alcanzando así la cifra inédita de 19 asientos en el próximo Parlamento israelí. Este bloque árabe se perfila como pieza clave para que una coalición encabezada por el ex jefe del Estado Mayor, Gadi Eisenkot, pueda hacerse con el Gobierno.