Al menos 27 personas han resultado heridas tras la intervención de la Policía en la acampada instalada en la plaza del Rossio, en Lisboa, según han confirmado tanto fuentes policiales como sanitarias.
El personal sanitario del Hospital de São José ha tenido que atender a 24 personas con lesiones derivadas de la actuación policial, mientras que en el Hospital de Santa Maria han sido ingresadas otras tres con heridas leves, de acuerdo con la información facilitada a la agencia Lusa por portavoces de ambos centros. La Policía de Seguridad Pública (PSP) ha contabilizado igualmente un total de 27 manifestantes heridos tras las cargas de sus agentes.
Los incidentes se produjeron de madrugada, en la noche del domingo, cuando las fuerzas del orden emplearon porras y perros para desalojar las acampadas en defensa del derecho a la vivienda en Lisboa y Oporto, después de más de dos horas de tensión y de repetidas órdenes para que los concentrados abandonaran el lugar y retiraran las tiendas de campaña.
En Oporto, en la principal ciudad del norte del país, también se registraron cargas policiales y heridos en la plaza D. João I. No obstante, la PSP únicamente ha confirmado por ahora seis personas afectadas, a la espera de una posible actualización de los datos.
Manifestaciones contra la intervención policial
Tras la operación de desalojo, miles de personas en defensa del derecho a la vivienda han vuelto a concentrarse en la plaza del Rossio, en Lisboa, para denunciar lo que han descrito como el "mayor atentado contra la democracia desde el 25 de abril", la fecha en la que se restauró la democracia portuguesa y se puso fin al régimen autoritario del Estado Novo --iniciado por António de Oliveira Salazar y continuado por Marcelo Caetano--, que se mantuvo 48 años en el poder.
"Lo que ocurrió es una vergüenza. Un intento de reprimir a quienes defendían el derecho a la vivienda", ha señalado uno de los participantes en la asamblea popular de la acampada de Lisboa, iniciada en la plaza Rossio alrededor de las 19.10 horas (hora local). "A cada golpe responderemos con más organización, y a cada amenaza con más solidaridad", ha proclamado otro manifestante ante una plaza casi llena, mientras se coreaba una y otra vez "25 de abril para siempre, fascismo nunca más".
En la concentración se han visto familias con bebés y personas de distintas edades, además de decenas de claveles, banderas y pancartas que equiparaban la actuación de la PSP con la de la Policía Internacional y de Defensa del Estado o PIDE, la policía política de la dictadura salazarista.
Hasta el Rossio se han desplazado también las eurodiputadas Ana Catarina Mendes, del Partido Socialista, y Catarina Martins, del Bloque de Izquierda, quien ha declarado a los medios que la intervención policial "era injustificable". "Esta protesta, independientemente de cuántas remisiones policiales realice el gobierno, no será silenciada", ha asegurado.
En la plaza ha estado igualmente presente la diputada Isabel Mendes Lopes, del partido Livre, que ha denunciado que "las acciones de la policía han sido inaceptables" y ha cuestionado las palabras del ministro de Interior, Luís Neves, quien ha defendido que las actuaciones de la PSP "tenían como objetivo restablecer el orden público".