El Ejecutivo libanés ha presentado una protesta formal ante Naciones Unidas por el presunto uso de potentes herbicidas, en particular glifosato, como arma química para contaminar la tierra e impedir el crecimiento de cultivos durante la actual ofensiva israelí sobre territorio libanés. En esta comunicación, Beirut recuerda además que los bombardeos han causado la muerte de varios efectivos del Ejército libanés, extremo que ha sido incluido en una denuncia separada ante la organización internacional.
“Israel fumigó con glifosato el 1 de febrero de 2026 varias poblaciones libanesas fronterizas”, ha indicado el Gobierno de Líbano en una carta remitida al secretario general de la ONU, António Guterres, y al Consejo de Seguridad. Según detalla el escrito, los datos fueron obtenidos por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas de Líbano, que subraya que “la Convención de Armas Químicas prohibe el uso de herbicidas como arma de guerra”.
Los análisis de laboratorio revelaron concentraciones de hasta 22.750 microgramos de glifosato por gramo de suelo, una cifra muy superior a los 2 microgramos por gramo que se consideran habituales cuando el glifosato se aplica con fines agrícolas. Estas mediciones se realizaron en localidades como Aita al Shaab, Ras al Naqura y Dhahira, situadas en la franja fronteriza.
En una segunda comunicación oficial, Líbano alerta de que “los ataques de Israel contra soldados libaneses socavan directamente los esfuerzos diplomáticos”. El Gobierno se refiere en concreto a una acción israelí contra un vehículo militar libanés en la zona de Kfar Tebnit-Jardali, el pasado 6 de junio, en la que perdieron la vida un general de brigada, un capitán y un soldado.
Beirut solicita al Consejo de Seguridad que condene este ataque y que “tomar las medidas necesarias de inmediato para poner fin a estos reiterados ataques y garantizar que se cumple la Carta de Naciones Unidas y las resoluciones internacionales, incluida la Resolución 1701” que establece un alto el fuego y el despliegue de una fuerza internacional de mantenimiento de la paz en el sur del país.
En particular, el Gobierno libanés reclama la retirada de las fuerzas israelíes hasta las fronteras reconocidas internacionalmente y el cese de las agresiones contra su personal militar, ya que estas “socavan directamente los esfuerzos diplomáticos”, las iniciativas destinadas a “reforzar la autoridad del Estado libanés” y los intentos de extender su soberanía sobre la totalidad de su territorio nacional.