Las autoridades de Lituania han vuelto a expresar su apoyo firme a Ucrania después de que los últimos bombardeos de las Fuerzas Armadas rusas sobre Kiev en la pasada noche hayan alcanzado y causado daños en la Embajada lituana en la capital ucraniana.
“Este es otro recordatorio de que el terror de Rusia no conoce límites. Y de que Ucrania está defendiendo no solo a su propio pueblo, sino la seguridad de toda Europa”, ha manifestado el presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, quien ha subrayado que no se han registrado víctimas entre los trabajadores de la legación diplomática.
Nauseda ha insistido en que Lituania seguirá al lado del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y de la población ucraniana, y ha instado a los aliados de la OTAN a reforzar su respaldo “proporcionando sistemas de defensa aérea más modernos para salvar vidas”, según ha escrito en un mensaje difundido en redes sociales.
“A Ucrania se le deben dar los medios para proteger sus cielos, a su pueblo y nuestra libertad compartida”, ha afirmado el jefe de Estado lituano, respaldando así las peticiones de Zelenski, que tras el ataque ha señalado que no fue posible interceptar todos los proyectiles rusos por la falta de armamento adecuado.
Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores, Kestutis Budrys, ha explicado que “los misiles impactaron a pocos metros de la Embajada” y ha recalcado que, por fortuna, ningún miembro del personal ha resultado herido.
Como consecuencia de lo sucedido, ha indicado que el Ministerio de Asuntos Exteriores citará al embajador ruso en Vilna. “La campaña de terror de Rusia contra Ucrania continúa sin límites. No hay señal alguna de tener verdadera voluntad de detenerla, buscar la paz o participar en negociaciones”, ha denunciado el ministro.
“El objetivo del Kremlin sigue siendo el mismo: destrucción, muerte e intimidación. La respuesta es clara: aumentar la presión sobre Rusia mediante sanciones más fuertes y intensificar el apoyo a Ucrania”, ha concluido Budrys.
Las Fuerzas Armadas rusas han ejecutado un nuevo ataque masivo contra Kiev durante la noche, que hasta ahora ha dejado nueve muertos y alrededor de una treintena de heridos. Moscú sostiene que el bombardeo iba dirigido contra instalaciones dedicadas a la producción de componentes para misiles y otro material militar ucraniano.