Los ministros de Exteriores de los Veintisiete tienen previsto debatir este lunes el inicio de las negociaciones formales de adhesión de Ucrania a la Unión Europea, después de que Hungría haya retirado su bloqueo, y pulsarán además si existe una mayoría suficiente entre los Estados miembro para impulsar una prohibición del comercio con los asentamientos israelíes de Cisjordania en todo el bloque.
La reunión se celebrará en Luxemburgo, en la antesala de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la próxima semana en Bruselas, y servirá igualmente para que los responsables de la diplomacia europea revisen los elementos de política exterior y de seguridad de la relación con China. Asimismo, se espera que aprueben un nuevo paquete de sanciones individuales vinculadas a la invasión rusa de Ucrania.
El Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) arrancará con un desayuno informal con el ministro de Asuntos Exteriores de Armenia, Ararat Mirzoyan. En ese encuentro, los titulares europeos analizarán los resultados de las últimas elecciones en el país, en las que Nikol Pashinián revalidó el cargo de primer ministro, y estudiarán fórmulas para reforzar la resiliencia y la seguridad de Armenia frente a la presión económica de Rusia.
En el apartado dedicado a Ucrania, en el que participará por videoconferencia su jefe de la diplomacia, Andri Sibiga, los Veintisiete tratarán de cerrar el 21º paquete de sanciones, que incorpora nuevas acciones contra la flota fantasma de buques que Rusia emplea para esquivar las restricciones existentes.
Además, se prevé que den luz verde de forma inminente a nuevas sanciones contra personas y entidades, entre ellas 54 individuos acusados de socavar la integridad territorial de Ucrania, otras 16 designaciones bajo el régimen de Derechos Humanos ligadas a la muerte del opositor Alexei Navalny y 11 nombres adicionales por amenazas híbridas, según han explicado fuentes diplomáticas.
El punto central de la jornada será, no obstante, el debate sobre la apertura formal del primer bloque de capítulos de negociación de adhesión para Kiev y Chisinau. Tras el CAE se celebrarán tres conferencias intergubernamentales consecutivas para avanzar en el proceso de integración de Montenegro, Ucrania y Moldavia.
En paralelo, los ministros intentarán poner en marcha los 6.600 millones de euros del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz (EPF) que seguían congelados por el veto húngaro, con el fin de reembolsar a los Estados miembro por el armamento suministrado a Ucrania y financiar nuevas capacidades de defensa para Kiev.
Debate sobre el comercio con asentamientos en Cisjordania
La situación en Oriente Próximo será otro de los ejes de la reunión, con un intercambio de opiniones sobre la escalada de tensiones en Irán y en la región del Golfo, así como una revisión de los contactos y la coordinación con los países socios de la zona.
Los ministros abordarán también el respaldo de la Unión Europea a Líbano, en un momento marcado por la inminente finalización del mandato de la Fuerza Interina de la ONU en Líbano (FINUL). Sobre la mesa figuran opciones como el despliegue de una misión europea en el país o la asignación de 100 millones de euros a las Fuerzas Armadas libanesas a través del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz (FEP).
El capítulo relativo a Israel y Palestina acaparará, sin embargo, la mayor atención. Los titulares de Exteriores analizarán una propuesta para “prohibir o limitar el comercio con los asentamientos israelíes ilegales en Cisjordania”, una iniciativa que, según otras fuentes diplomáticas, suscita un intenso debate tanto jurídico como político.
La polémica se centra en la base legal que se utilice para tramitar la medida: si se encuadra en la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC), será necesaria la unanimidad de los Veintisiete; si se considera una decisión de política comercial, bastaría con la mayoría cualificada.
Al mismo tiempo, los ministros valorarán la opción de añadir a la lista de sancionados a los ministros israelíes Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotrich. No obstante, las fuentes diplomáticas reconocen que las posibilidades de alcanzar un acuerdo el lunes son reducidas, dado que República Checa, Bulgaria y Hungría se oponen.
Seguridad en la relación con China
En la parte final del CAE, los ministros se centrarán en los aspectos de política exterior y de seguridad de la relación de la UE con China, con especial atención a la dependencia de la industria de defensa europea de actores chinos y a la vulnerabilidad de las cadenas de suministro del sector por su relación con Pekín.
Está previsto que examinen también informes de los servicios de inteligencia de la Unión Europea que apuntan a que China ha entrenado a militares rusos, algunos de los cuales habrían sido enviados posteriormente al frente en Ucrania, según explicaron el viernes altos cargos del Servicio de Acción Exterior Europea (SEAE).
De acuerdo con esas mismas fuentes, el adiestramiento se habría desarrollado en varias instalaciones situadas en territorio chino y habría involucrado a “centenares” de soldados rusos, parte de los cuales habrían terminado combatiendo en la invasión de Ucrania, “en contra de los intereses colectivos” de la Unión Europea.
Cuestionamiento del papel de Kallas
La cita se produce en un contexto de discusión sobre el rendimiento del Servicio de Acción Exterior Europea (SEAE). Algunos Estados miembro, como Francia, han manifestado su malestar con el funcionamiento de la diplomacia europea, mientras que otros gobiernos reconocen las dificultades a las que Kaja Kallas se enfrenta en su puesto.
Entre los obstáculos señalados por fuentes diplomáticas a Europa Press figuran las limitaciones derivadas de la regla de la unanimidad, que obliga a alinear la posición de los veintisiete Estados miembro, así como el reparto de competencias entre las instituciones comunitarias y un entorno internacional complejo, marcado por una relación con Estados Unidos que ya no es tan fluida como hace unos años.
Kallas ha sido objeto de críticas en los últimos meses por su fuerte énfasis en la respuesta europea a la invasión rusa de Ucrania, mientras que algunos socios le reprochan una menor iniciativa en otros frentes, como Oriente Próximo, en pleno debate sobre el papel que debe desempeñar el servicio diplomático de la UE.
El viernes, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó su apoyo a la labor de la Alta Representante, recordando que el SEAE forma parte de las estructuras encargadas de ejecutar las políticas de la UE y que, por ello, cuenta con su respaldo, según explicó en rueda de prensa desde Bruselas la portavoz jefe del Ejecutivo comunitario, Paula Pinho.