La ONG israelí de Derechos Humanos B'Tselem ha reclamado este sábado la intervención urgente de la comunidad internacional para detener la “campaña de limpieza étnica” que, según denuncia, Israel está desarrollando en la ciudad de Hebrón, en el sur de Cisjordania, así como para impedir el “desplazamiento forzado de ciudadanos, el castigo colectivo y la destrucción masiva e ilegal” del territorio palestino.
En un comunicado, B'Tselem subraya que los “líderes de Israel declaran abiertamente sus intenciones, y las medidas en el terreno ya han comenzado”. La organización vincula estas palabras a las recientes declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y del ministro de Defensa, Israel Katz, tras la muerte de dos soldados israelíes cerca de Hebrón el pasado viernes, cuando hicieron públicos sus planes para “desplazar forzosamente a residentes palestinos de sus hogares y llevar a cabo una destrucción masiva en la zona”.
Netanyahu ha asegurado que aplicarán el “exitoso modelo ofensivo” en las ciudades de Cisjordania, replicando las operaciones realizadas en campos de refugiados del norte, donde, de acuerdo con los datos aportados por la ONG, se han visto obligados a huir más de 33.000 palestinos.
La entidad denuncia además un “asedio” en Hebrón y Halhul impuesto por el Ejército israelí, mientras la “administración civil ha empezado a demoler estructuras palestinas en el barrio de Wadi al Hawá”. Paralelamente, el ministro israelí Smotrich ha comunicado la puesta en marcha de cuatro nuevos puestos de avanzada de granjas en la zona sur de las colinas de Hebrón.
Según B'Tselem, Israel ha hecho públicos “abiertamente sus planes para el castigo colectivo y actos que podrían constituir crímenes de guerra”. Estos “planes” se insertan, a juicio de la ONG, en las “acciones destructivas” que las autoridades israelíes han ejecutado en el “marco del genocidio en Gaza” y suponen una “escalada adicional” en la campaña de “limpieza étnica” y el “proyecto de borrado” que impulsan en Cisjordania.
La organización alerta, por último, del “desmantelamiento sistemático de la existencia palestina colectiva, junto con la expansión de los asentamientos y el afianzamiento de un control israelí permanente” y concluye su nota pidiendo una respuesta firme de gobiernos e instituciones internacionales para impedir que esta situación se consolide.