La primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia ha dejado algo más que el pase de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda al balotaje del próximo 21 de junio. Horas después de conocerse los resultados provisionales, el presidente Gustavo Petro expresó públicamente sus dudas sobre el sistema de preconteo utilizado durante la noche electoral y reclamó esperar al escrutinio oficial antes de dar por cerrada la discusión sobre los resultados.
Las declaraciones del mandatario llegaron después de que la Registraduría Nacional difundiera los datos preliminares que situaban a De la Espriella como vencedor de la primera vuelta con el 43,7% de los votos, por delante de Cepeda, que obtuvo el 40,9%.
Petro insistió en que el preconteo carece de efectos jurídicos y defendió que los únicos resultados vinculantes son los que surgen del proceso oficial de escrutinio desarrollado por las autoridades electorales.
Qué es el preconteo y qué validez tiene
La propia Registraduría Nacional distingue entre el preconteo y el escrutinio. El preconteo es un mecanismo de información rápida que permite conocer la tendencia electoral durante la noche de los comicios. Su finalidad es informativa y no constituye el resultado legal definitivo de las elecciones.
Posteriormente comienza el escrutinio oficial, un procedimiento regulado por la legislación colombiana y desarrollado por comisiones integradas por jueces y otros funcionarios designados para revisar las actas electorales y resolver posibles incidencias.
Por ese motivo, las autoridades electorales colombianas recuerdan habitualmente que los resultados oficiales son los que se derivan del escrutinio y no los difundidos inicialmente durante la noche electoral.
En su mensaje, Petro aseguró que aceptará los resultados emitidos por las comisiones escrutadoras y cuestionó determinados aspectos relacionados con la gestión tecnológica del proceso electoral.
Las denuncias planteadas por Petro y Cepeda
El presidente afirmó que durante los días previos a la votación se produjeron modificaciones en los sistemas utilizados para el conteo y sugirió la existencia de discrepancias relacionadas con el censo electoral. Sin embargo, en el momento de realizar esas declaraciones no aportó pruebas públicas que respaldaran esas acusaciones.
Las dudas también fueron compartidas por Iván Cepeda, candidato del oficialismo, que reclamó revisar determinados datos antes de pronunciarse definitivamente sobre el resultado de la primera vuelta.
Cepeda aseguró que su equipo estaba verificando información relacionada con mesas electorales concretas y con posibles diferencias detectadas en el censo de votantes.
El candidato pidió que las autoridades aclaren cualquier incidencia antes de dar por cerrada la revisión de los resultados.
Hasta ahora, ni la Registraduría Nacional ni el Consejo Nacional Electoral habían informado públicamente de irregularidades que pudieran alterar el resultado provisional difundido durante la noche electoral.
La respuesta de Abelardo de la Espriella
Las declaraciones de Petro y Cepeda provocaron una reacción inmediata del vencedor provisional de la primera vuelta.
Abelardo de la Espriella rechazó cualquier cuestionamiento sobre el resultado electoral y defendió la legitimidad del proceso desarrollado por las autoridades colombianas. El candidato conservador acusó al presidente y a su rival de intentar sembrar dudas sobre el resultado y pidió respetar la voluntad expresada por los votantes en las urnas.
Sus declaraciones elevaron la tensión política en un país que afronta ahora tres semanas de campaña antes de la segunda vuelta presidencial.
Mientras continúan los trabajos de escrutinio previstos por la legislación colombiana, la atención se centra en si las autoridades electorales detectan alguna incidencia relevante durante la revisión de las actas o si, por el contrario, los resultados oficiales terminan confirmando las cifras conocidas durante la noche electoral.
Por el momento, la Registraduría mantiene el calendario ordinario de las elecciones en Colombia y sigue adelante con el escrutinio que determinará de forma definitiva los resultados de la primera vuelta presidencial.