Polonia cumple 24 horas de crisis institucional con el Constitucional dividido y una moción de censura contra Tusk

La suspensión de los responsables del Tribunal Constitucional desata un enfrentamiento entre el Gobierno y la Presidencia, con protestas, detenciones y la intervención de Karol Nawrocki en Varsovia. La oposición conservadora anuncia una moción de censura contra el primer ministro mientras la OSCE reclama diálogo

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El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, a su llegada a la reunión de la Coalición de Voluntarios por Ucrania, a 4 de septiembre de 2025, en París (Francia) | Ana López García
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En apenas 24 horas, Polonia ha pasado de una disputa por la dirección del Tribunal Constitucional a una crisis institucional que enfrenta abiertamente al Gobierno de Donald Tusk con el presidente de la República, Karol Nawrocki, y que este sábado ha alcanzado también al Parlamento con el anuncio de una moción de censura contra el primer ministro. La suspensión de la cúpula judicial, las protestas ante la sede del tribunal y el regreso precipitado del jefe del Estado desde África han concentrado en una sola jornada las tensiones acumuladas durante años alrededor de la independencia de la Justicia polaca.

El enfrentamiento ha dejado escenas poco habituales en Varsovia, con un amplio dispositivo policial alrededor del Constitucional, manifestantes intentando acceder al recinto y Nawrocki entrando en el edificio en medio de forcejeos. Mientras el Ejecutivo defiende la necesidad de revertir las reformas judiciales impulsadas durante los años de gobierno del partido conservador Ley y Justicia (PiS), el presidente y la oposición denuncian una intervención ilegítima sobre uno de los principales órganos del Estado.

La crisis continúa abierta al cierre de este sábado, sin un acuerdo sobre quién debe dirigir el tribunal y con la oposición dispuesta a trasladar el conflicto al conjunto del Gobierno.

La suspensión de la cúpula del Constitucional desata el enfrentamiento

La crisis estalló el viernes, cuando la magistrada Anna Korwin-Piotrowska, elegida por la actual mayoría parlamentaria, ordenó suspender durante un mes al presidente del Tribunal Constitucional, Bogdan Święczkowski, y a su vicepresidente, Bartłomiej Sochański.

La jueza asumió la dirección de la institución, mientras los perfiles de los dos responsables suspendidos desaparecían de su página web. El entorno de Święczkowski rechazó inmediatamente la decisión, cuestionó la autoridad de Korwin-Piotrowska y denunció una toma ilegal del tribunal.

El episodio tiene como trasfondo el enfrentamiento que mantienen desde hace años las principales fuerzas políticas polacas por el sistema judicial. Durante los gobiernos de Ley y Justicia, entre 2015 y 2023, las reformas promovidas por el partido conservador provocaron una prolongada disputa con las instituciones europeas por las garantías de independencia de los tribunales.

Desde su llegada al poder, Tusk ha defendido la necesidad de revertir aquellas reformas y renovar las instituciones judiciales, aunque sus iniciativas han encontrado la oposición de Nawrocki, políticamente próximo a PiS. La negativa del presidente a tomar juramento a varios magistrados elegidos por la mayoría parlamentaria ha contribuido a prolongar el bloqueo institucional.

Nawrocki interrumpe su viaje a África y entra en el tribunal entre forcejeos

La suspensión de los responsables judiciales desencadenó protestas ante la sede del Constitucional, donde la Policía desplegó un dispositivo para controlar los accesos. Según informó EFE, tres personas fueron detenidas el viernes durante los incidentes ocurridos en las inmediaciones del edificio.

Ante la evolución de los acontecimientos, Nawrocki decidió interrumpir su viaje oficial a Senegal y regresar precipitadamente a Varsovia. Durante la madrugada del sábado, el presidente se presentó en el Tribunal Constitucional y consiguió acceder a sus instalaciones en medio de empujones y enfrentamientos.

La entrada del jefe del Estado dio lugar a nuevas acusaciones cruzadas. Desde la Presidencia se denunció que se había intentado impedir ilegalmente su acceso, mientras que representantes próximos al Gobierno cuestionaron la actuación de Nawrocki.

Posteriormente, el mandatario denunció una vulneración del orden constitucional, exigió la retirada del dispositivo policial desplegado alrededor del tribunal y convocó consultas con los partidos parlamentarios para intentar encontrar una salida al enfrentamiento.

El Gobierno y la oposición discrepan sobre la legitimidad de la intervención

La disputa ha profundizado la confrontación entre el Ejecutivo de Tusk y la oposición conservadora, que considera ilegítima la suspensión de los responsables del Constitucional.

El Gobierno defiende sus iniciativas judiciales como parte de la recuperación del Estado de derecho y de la independencia de los tribunales, mientras que Nawrocki y Ley y Justicia denuncian una vulneración de la Constitución y una intervención política sobre la institución.

El desacuerdo gira precisamente alrededor de la legitimidad de las autoridades judiciales y de las decisiones adoptadas para renovar el tribunal, cuya composición y funcionamiento han sido objeto de controversia desde la anterior etapa de gobierno conservador.

La crisis ha adquirido así una dimensión que trasciende el nombramiento de magistrados, al enfrentar a la Presidencia de la República con la mayoría parlamentaria que respalda al Ejecutivo.

La oposición anuncia una moción de censura contra Donald Tusk

La principal novedad política de este sábado ha llegado de la mano del ex primer ministro Mateusz Morawiecki, que ha anunciado una moción de censura contra Donald Tusk y ha propuesto sustituir al Ejecutivo por un Gobierno técnico encabezado por Marek Jurek hasta la celebración de elecciones.

Según Europa Press, la oposición dispone de 212 escaños, frente a los 231 necesarios para aprobar la iniciativa, por lo que necesitaría conseguir apoyos adicionales para derribar al Gobierno.

El anuncio traslada al Parlamento la crisis abierta en el Constitucional y añade un nuevo elemento de confrontación entre el Ejecutivo y Ley y Justicia. Por el momento, no se ha confirmado el registro formal de la moción.

La OSCE reclama diálogo ante la crisis polaca

La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) también ha reaccionado a los acontecimientos y ha expresado su preocupación por el enfrentamiento institucional.

El organismo ha reclamado moderación a las partes, respeto a las instituciones democráticas y una solución pacífica y ajustada al Estado de derecho. Asimismo, se ha ofrecido a facilitar el diálogo parlamentario para contribuir a reducir la tensión.

Polonia termina así el sábado con el control del Tribunal Constitucional en disputa, el Gobierno y la Presidencia enfrentados y una moción de censura anunciada por la oposición. En apenas 24 horas, un conflicto judicial que se arrastra desde hace años ha desembocado en una crisis política de alcance nacional, todavía sin una salida consensuada.