La vivienda se ha convertido en uno de los principales ejes de la campaña electoral en Berlín. El encarecimiento de los alquileres y la falta de vivienda asequible ocupan un lugar central en el debate y han situado a Die Linke entre las formaciones que plantean una mayor intervención pública sobre el mercado.
El programa de la formación propone actuar en distintos frentes: regular los alquileres, aumentar el parque de vivienda pública y avanzar hacia la vergesellschaftung, la fórmula alemana de socialización de grandes empresas inmobiliarias.
Un nuevo límite a los alquileres públicos
Una de las medidas que Die Linke plantea aplicar desde el Gobierno regional es un Mietendeckel para las viviendas de titularidad pública.
La formación propone congelar durante un año los alquileres de las viviendas de las empresas inmobiliarias propiedad del Estado federado y limitar posteriormente sus incrementos al 1% anual. Berlín cuenta con alrededor de 380.000 viviendas pertenecientes a sus empresas públicas.
Esta medida afectaría directamente al parque público y no supondría, por sí misma, establecer un precio máximo para todos los alquileres privados de Berlín.
Más vivienda pública y límites para los grandes propietarios
Die Linke también propone aumentar la intervención pública en el mercado. Entre sus medidas figura un “Sicher-Wohnen-Gesetz”, una ley que obligaría a los propietarios con al menos 50 viviendas a destinar una proporción creciente de sus pisos a personas con ingresos bajos y medios que cumplan los requisitos para acceder a una vivienda protegida.
La formación calcula que su propuesta permitiría incorporar cada año 17.000 viviendas adicionales a precios asequibles. También plantea reforzar los mecanismos de control sobre el mercado y crear una autoridad regional específica para garantizar el cumplimiento de las normas de protección de los inquilinos.
La socialización de grandes empresas inmobiliarias
La propuesta que más debate genera es la socialización de grandes propietarios. Die Linke defiende recuperar el mandato del referéndum celebrado en Berlín en 2021, cuando el 59,1% de los votantes apoyó la iniciativa para que las grandes empresas inmobiliarias pasaran a estar bajo una fórmula de propiedad pública o colectiva. Aquel referéndum fue consultivo y no produjo por sí solo la expropiación de viviendas.
La formación sostiene ahora que ese resultado debe traducirse en una ley y defiende la incorporación al sector público de grandes carteras residenciales de empresas como Vonovia o Deutsche Wohnen. Su propio programa vincula esta medida con el objetivo de mantener alquileres asequibles a largo plazo.
Por tanto, no se trata de que Berlín vaya a expropiar automáticamente viviendas si Die Linke entra en el Gobierno. La aplicación de esta propuesta exigiría desarrollar el marco legal correspondiente y resolver cuestiones jurídicas, financieras y administrativas.
¿Qué medidas podría aplicar directamente un nuevo Gobierno?
No todas las propuestas tienen el mismo recorrido institucional.
El Gobierno regional puede actuar sobre las empresas públicas de vivienda, el parque público, las ayudas, la construcción y determinados mecanismos de protección de los inquilinos. También puede impulsar nuevas leyes dentro de las competencias del Estado federado.
En cambio, las medidas que afecten de forma general a los contratos privados están condicionadas por la legislación federal alemana y por los límites establecidos por los tribunales. La llamada Mietpreisbremse, que limita los alquileres iniciales en determinadas zonas tensionadas, continúa vigente dentro del marco federal; en febrero de 2026, el Tribunal Constitucional alemán rechazó un recurso contra su regulación.
La vivienda, en el centro de las elecciones
El debate sobre los alquileres se produce en una ciudad donde la mayoría de la población vive de alquiler y donde el acceso a una vivienda asequible se ha convertido en uno de los principales problemas de la campaña. Reuters señala la vivienda como uno de los asuntos centrales de estos comicios y sitúa las propuestas de Die Linke sobre control de alquileres, vivienda social y regulación de los grandes propietarios entre sus principales medidas.
El resultado electoral determinará qué partidos pueden formar Gobierno y, por tanto, qué propuestas podrán incorporarse a la agenda del próximo Ejecutivo. En el caso de Die Linke, sus medidas sobre alquileres públicos podrían impulsarse desde la Administración regional, mientras que la socialización de grandes empresas requeriría un proceso específico para convertir el mandato político de 2021 en una medida efectiva.