Rusia cataloga al colectivo punk Pussy Riot como organización terrorista

Rusia incorpora a Pussy Riot a su lista de extremistas y terroristas, bloquea sus fondos y mantiene causas abiertas contra sus integrantes en el exilio.

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El grupo ruso Pussy Riot graba un videoclip para una canción contra la prohibición casi total del aborto en Indiana Europa Press/Contacto/Jeremy Hogan

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Las autoridades rusas han decidido este viernes incorporar al grupo de punk Pussy Riot al registro oficial de organizaciones extremistas y terroristas, una medida que conlleva el bloqueo de las cuentas bancarias de sus tres miembros, que en la actualidad viven fuera del territorio ruso.

El Servicio Federal de Supervisión Financiera, organismo dependiente del Kremlin, ha actualizado el listado de individuos y entidades acusados de participar en actividades extremistas o terroristas, añadiendo los nombres de Nadezhda Tolokónnikova, Maria Aliójina y Ekaterina Samutsevich.

En diciembre de 2025, un tribunal de Moscú ya había prohibido formalmente el colectivo, al considerarlo una banda “extremista”, tras una demanda de la Fiscalía que sostenía que las acciones de Pussy Riot “representan una amenaza para la seguridad del Estado”.

Las integrantes del grupo permanecen instaladas fuera de Rusia, donde afrontan varios procesos judiciales, los más recientes vinculados a la presunta difusión de desinformación y a ataques contra las Fuerzas Armadas en el contexto de la guerra de Ucrania.

La formación saltó a la escena internacional en 2012, poco después de su creación, tras protagonizar una ‘oración punk’ en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú para protestar, a escasos días de las elecciones, contra la reelección del presidente ruso, Vladimir Putin, una acción por la que fueron arrestadas.

Nadezhda Tolokónnikova, Maria Aliójina y Ekaterina Samutsevich fueron halladas culpables en agosto de ese año de vandalismo motivado por odio religioso y sentenciadas a dos años de prisión. La pena de Samutsevich quedó en suspensión tras un recurso, mientras que sus otras dos compañeras quedaron en libertad en 2013 tras ser amnistiadas.