Las autoridades de Filipinas han elevado a 61 el número de muertos por el terremoto de magnitud 7,8 registrado el pasado lunes en la isla de Mindanao, en el sur del país.
Según el último balance oficial, otras 1.403 personas han resultado heridas y 40 continúan en paradero desconocido.
Más de 724.000 afectados
El Consejo Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres ha detallado este domingo que el seísmo ha afectado a más de 173.000 familias, lo que equivale a unas 724.000 personas.
El organismo también ha informado de importantes daños materiales. Alrededor de 54.000 viviendas han sufrido desperfectos y unas 9.900 han quedado completamente destruidas.
Ayuda humanitaria en zonas aisladas
En las últimas horas, el Ejército filipino ha intensificado el reparto de ayuda humanitaria y agua potable a comunidades aisladas de las provincias de Sarangani y Davao Occidental, dos de las zonas golpeadas por el terremoto.
Las Fuerzas Armadas trabajan en coordinación con la Oficina de Protección contra Incendios para llevar asistencia básica a las familias damnificadas.
Agua potable para los damnificados
Uno de los principales retos tras el seísmo es garantizar el acceso a agua apta para el consumo.
Para ello, las autoridades han desplegado un sistema móvil de filtración que permite suministrar agua potable a las comunidades afectadas, especialmente en las zonas donde las infraestructuras han quedado dañadas o interrumpidas.
Epicentro cerca de Maasim
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología ha situado el epicentro del terremoto a unos 32 kilómetros al oeste de Maasim, en la provincia de Sarangani.
El hipocentro se localizó a unos 33 kilómetros de profundidad, según los datos difundidos por el organismo.
Filipinas, en el Cinturón de Fuego
Filipinas se encuentra en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas sísmicas más activas del planeta, donde se concentra alrededor del 90% de la actividad sísmica mundial.
El país sufre con frecuencia terremotos de gran intensidad. En septiembre de 2025, cerca de 70 personas murieron y unas 150 resultaron heridas por un seísmo de magnitud 6,9 registrado en Cebú, en la región central del archipiélago.
Continúan las labores de emergencia
Las autoridades mantienen activas las operaciones de búsqueda, asistencia y evaluación de daños, mientras los equipos de emergencia tratan de llegar a las comunidades más aisladas.
El elevado número de viviendas destruidas y de personas afectadas apunta a una recuperación larga, especialmente en las zonas rurales y costeras de Mindanao más dañadas por el terremoto.