Secuestrados cerca de una decena de fieles en una vigilia en una iglesia católica de Nigeria

Unos diez fieles han sido secuestrados durante una vigilia en una iglesia católica de Benue, en un nuevo episodio de la grave crisis de seguridad en Nigeria.

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Alrededor de diez feligreses han sido raptados en un nuevo ataque llevado a cabo por hombres armados no identificados durante una vigilia en una iglesia católica del estado de Benue, en el centro de Nigeria. Por el momento, ningún grupo ha asumido la responsabilidad de este nuevo episodio violento, que se produce en un contexto de progresivo deterioro de la seguridad en varias regiones del país africano.

Las personas secuestradas, en su mayoría mujeres y jóvenes, fueron capturadas de madrugada el domingo en la iglesia St. John, ubicada en la localidad de Ojije. “Nuestra gente estaba rezando. Estaban desarmados. Eran vulnerables”, ha lamentado Jude Onwe, secretario de la Asociación de Desarrollo de Ufia, una entidad civil de la zona.

“Este no es un incidente aislado. El silencio nos matará. Alzamos la voz porque nuestras vidas tienen valor”, ha añadido Onwe, según informa el diario nigeriano ‘Vanguard’. El representante comunitario ha instado además a las autoridades a que adopten medidas urgentes y refuercen las labores de búsqueda y rescate de los capturados.

El presidente del consejo de Ado, Sunday Oche, ha confirmado estas “tristes noticias” y ha subrayado que ha ordenado “movilizar a todas las agencias de seguridad”. “Estamos trabajando para garantizar que las víctimas son rescatadas”, ha señalado, al tiempo que ha pedido a la población que evite actividades nocturnas por el elevado riesgo de secuestros.

Por otro lado, el portavoz de la Policía de Benue ha indicado que los agentes continúan evaluando la situación, días después de que tres personas murieran y otras diez fueran secuestradas en un asalto contra una iglesia en el estado de Kaduna, también en la zona central, donde fue raptado un sacerdote. Por ahora no han trascendido más detalles sobre este ataque.

Nigeria arrastra desde hace años una grave crisis de seguridad, con múltiples focos de violencia. Destacan las acciones del grupo yihadista Boko Haram y de su escisión, Estado Islámico en África Occidental (ISWA), en el noreste del país. A ello se suman el incremento de los choques entre agricultores y pastores por el control de tierras fértiles, las aspiraciones separatistas del pueblo igbo y la expansión de bandas criminales en áreas del centro y del norte del país más poblado de África.