El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este viernes que abordó con su homólogo chino, Xi Jinping, la posible venta de armamento a Taiwán, una operación duramente rechazada por Pekín. Tras concluir su visita de tres días al gigante asiático, el mandatario descartó que esta cuestión pueda desembocar en una guerra por el control de la isla.
En declaraciones a los periodistas a bordo del Air Force One, Trump explicó que “Xi y yo hablamos mucho sobre Taiwán” y destacó el “muy buen entendimiento” que mantiene con el líder chino. Precisó además que aún no ha tomado una decisión definitiva sobre la operación de venta de armas, un asunto que estuvo sobre la mesa durante su estancia en Pekín.
El presidente recalcó que “no alcanzó ningún compromiso” sobre este tema y avanzó que resolverá “próximamente” qué hacer, insistiendo en que “no cree” que exista en este momento un peligro real de enfrentamiento militar en torno a la isla. “Creo que estaremos bien”, subrayó el jefe de la Casa Blanca.
Trump indicó igualmente que, a su juicio, Xi “no quiere ver una guerra” ni “un movimiento de independencia” en Taiwán. Rehusó, sin embargo, aclarar si Estados Unidos acudiría en defensa de la isla en caso de conflicto. “Eso es algo que solo sabe una persona: yo”, afirmó, revelando que el propio Xi le planteó directamente esta cuestión. “Me lo ha preguntado y le he dicho que no hablo de eso”, concluyó.