El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado este sábado la cancelación del desplazamiento previsto de la delegación estadounidense a Islamabad, donde debían celebrarse las conversaciones con Irán.
“Acabo de cancelar el viaje de mis represantes a Islamabad, Pakistán, donde iban a reunirse con los iraníes. Demasiado tiempo perdido en viajar y demasiado trabajo”, ha planteado Trump en un mensaje publicado en redes sociales.
El mandatario estadounidense sostiene además que existe una “lucha interna tremenda” y “confusión” en la cúpula de poder iraní. “Nadie sabe quién está al mando. Ni siquiera ellos”, ha indicado, cuestionando la claridad de mando en Teherán.
Trump ha insistido en que Washington mantiene la posición de fuerza en este pulso diplomático. “Además, nosotros tenemos todas las cartas. ¡Ellos no tienen ninguna! Si quieren hablar, lo único que tienen que hacer es llamar”, ha argumentado, presentando a Estados Unidos como dueño de la iniciativa.
Desde Irán, las autoridades han señalado que no contemplaban reunirse este sábado con los representantes estadounidenses: el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, y el asesor para Oriente Próximo Steve Witkoff.
Han precisado igualmente que la parada en Pakistán del viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, forma parte de la primera etapa de una gira regional que en los próximos días le llevará a Omán —país mediador en las fallidas conversaciones sobre el programa nuclear iraní— y a Rusia, principal socio de Teherán.
Araqchi ha entregado este sábado personalmente al jefe de las Fuerzas Armadas paquistaníes, el general Asim Munir, un documento con las “respuestas” de Teherán a las propuestas de Estados Unidos, canalizadas a través de la mediación de Pakistán, con el objetivo de afianzar el alto el fuego vigente. Por ahora, no hay perspectivas de un encuentro directo con la delegación norteamericana, que también mantendrá contactos con las autoridades paquistaníes en Islamabad.
El alto el fuego entre las partes, pactado inicialmente entre el 7 y el 8 de abril, se ha extendido sin una fecha límite concreta, lo que abre un margen adicional para la negociación diplomática, pero al mismo tiempo prolonga el escenario de incertidumbre.